Avigdor Lieberman presentó su dimisión como viceprimer ministro y titular de Exteriores de Israel, en una carta que entregó hoy al primer ministro, Benjamín Netanyahu, y en la que destaca que se trata de una "ausencia temporal".

"Ha sido realmente una época fascinante", dice en la carta el titular de Exteriores al referirse a los casi cuatro años en los que ha estado al frente de la diplomacia israelí, y agrega que "se despide de forma temporal", según la edición digital del diario Yediot Aharonot.

Lieberman anunció el viernes su intención de dimitir para defenderse de las inculpaciones por abuso de confianza y fraude de las que es sospechoso.

Un día antes el fiscal general del Estado, Yehuda Weinstein, cerró un sumario grave en su contra sobre empresas-tapadera de blanqueo de dinero, pero le inculpó de abuso de confianza y fraude por otro menor, sustentado en la confesión de uno de sus exasesores legales, Zeev Ben Arie.

Ben Arie fue condenado a cuatro meses de servicios sociales por pasarle documentación de forma ilegal cuando ejercía como embajador en Bielorrusia en 2008.

El texto contenía una petición de asistencia técnica por parte del Ministerio israelí de Justicia a su equivalente en Minsk en la que se detallaban las sospechas que se ciernen contra Lieberman y los asuntos en los que se precisaba colaboración, así como números de cuentas bancarias y nombres de personas que entrevistar.

En su renuncia el ministro de Exteriores expresa asimismo la esperanza de una ausencia "muy corta".

"Como sabéis, no estoy preocupado (por el proceso judicial)", dijo a un grupo de periodistas en Jerusalén antes de comenzar la reunión semanal del Consejo de Ministros, poco antes de hacer entrega de una dimisión que entrará formalmente en vigor dentro de 48 horas.

También aseguró que no tiene la intención de cerrar un acuerdo fuera de tribunales con la fiscalía para que su proceso termine antes de las elecciones del 22 enero.

"No tengo intención de aceptar un acuerdo sino de ir a juicio. Es el camino correcto y apropiado y debemos asegurarnos de que sea corto", explicó.

El todavía jefe de la diplomacia israelí es líder del partido ultranacionalista Israel Beitenu, que se presenta a las elecciones en una lista conjunta con el Likud en la que Lieberman es número 2 de Netanyahu.

La lista de ambos dirigentes políticos, denominada Likud Beitenu, obtendría una cómoda victoria, con entre 35 y 39 diputados, por los 17 a 20 de los laboristas, un centro fragmentado y una fuerte subida de la ultraderechista El Hogar Judío-Unión Nacional, que conseguiría hasta 16 escaños, según los últimos sondeos difundidos por los medios locales.