Cientos de personas, según pudo ver Efe, han acudido desde primeras horas de la mañana a la mezquita de Rabat donde este mediodía tendrá lugar el funeral por Abdesalam Yasín, el fundador y líder de Justicia y Caridad, principal grupo islamista marroquí.

La mezquita está situada a pocos metros del Palacio Real de Rabat y es una de las más simbólicas de la capital; los atascos de tráfico han comenzado a producirse en sus alrededores mucho antes de que comience la oración del mediodía.

Se prevé que cientos de miles de personas acudan a las exequias y al cortejo que posteriormente llevará el ataúd con los restos de Yasín hasta el Cementerio de los Mártires, atravesando la avenida Mohamed V, la más céntrica de la capital.

Yasín falleció en la mañana del jueves y su domicilio fue durante toda la jornada de ayer una peregrinación constante de líderes islamistas de distinto signo, entre los que no faltó el presidente del Gobierno, Abdelilah Benkirán, aunque lo hizo en su calidad de secretario general del islamista Partido Justicia y Desarrollo (PJD).

Benkirán destacó "el respeto y la consideración mutua" hacia Yasín, de quien reconoció "su gran religiosidad y su insistencia en adoptar un camino pacífico para transmitir su mensaje".

El Presidente del gobierno reconoció, no obstante, las "diferentes trayectorias" de ambos: mientras que el PJD ha optado desde hace años por la plena integración en el sistema político y su reconocimiento de la monarquía como referente político y religioso, Justicia y Caridad contesta la legitimidad religiosa del monarca, y últimamente también la política.

El politólogo Mohamed Darif, uno de los mejores conocedores del islamismo en Marruecos, señala hoy en el diario "Le Soir" que Justicia y Caridad es "la primera fuerza política de Marruecos", al ser la única organización capaz de congregar a un millón de personas en la calle.

Darif hacía alusión así a las múltiples ocasiones en que el partido ha reunido a cientos de miles de personas por causas netamente políticas, como el apoyo al pueblo palestino o las protestas por las modificaciones legales para introducir algunos cambios más "progresistas" en el Código de la Familia.

El politólogo no cree que el movimiento vaya a debilitarse por el fallecimiento de Yasín, pues "ha reunido a las masas en torno a un proyecto que ha sabido imponerse gracias a una fuerza organizativa".

La prensa marroquí, especialmente la de lengua árabe, dedica hoy un gran espacio a la figura de Yasín y su legado, mientras que los medios oficiales han publicado solamente escuetas notas dando la noticia del fallecimiento.