El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, dijo hoy que inició "un intenso diálogo" con los titulares de los otros dos poderes del Estado, Legislativo y Judicial, tras la destitución por parte del Parlamento de cuatro magistrados de la Corte Suprema de Justicia, el pasado miércoles.

"Estamos aquí reunidos (...) reconociendo siempre que debemos construir un ambiente de paz y seguridad, que en los momentos actuales es la mayor demanda del pueblo hondureño", subrayó Lobo en cadena nacional de radio y televisión, transmitida desde la Casa Presidencial.

Acompañaban de pie al mandatario, el presidente del Parlamento, Juan Hernández; el titular de la Corte Suprema de Justicia, Jorge Rivera, y el fiscal general del Estado, Luis Rubí, aunque el único que habló fue Lobo.

"Hemos iniciado un intenso diálogo con el propósito de asegurar la necesaria complementariedad en el ejercicio de nuestras respectivas funciones, respetando los principios de independencia", subrayó Lobo.

El Parlamento hondureño destituyó, por mayoría calificada, a cuatro de los cinco magistrados de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema, por declarar inconstitucionales unas medidas orientadas a depurar la Policía Nacional, que está infiltrada por el crimen.

Los cuatro magistrados fallaron el 27 de noviembre pasado, dos días después de que había caducado el acuerdo temporal de las medidas en la Policía Nacional, que había entrado en vigor el 25 de mayo pasado.

El fallo de los magistrados disgustó a Lobo, quien les increpó preguntándoles si estaban a favor de los delincuentes.

"Sabemos que el ejercicio complementario de nuestras atribuciones debe asegurar a los habitantes de nuestro país, no solamente a ser protegidos de las agresiones de otras personas, sino también de cualquier abuso del poder público", dijo Lobo en su intervención.

La destitución de los magistrados ha provocado el rechazo de varios sectores sociales contra la administración de Lobo, quien enfatizó que "vivimos en un país en donde debe prevalecer la justicia y el Estado de derecho en procura del bien común".

"Para hacer efectivos estos propósitos, debemos de reconocer y fortalecer toda la institucionalidad del país, continuar con los procesos de actualización, profesionalización y depuración de los operadores de justicia", subrayó el presidente.

Añadió que los poderes del Estado mantendrán "un diálogo permanente sobre cómo enfrentar complementariamente los grandes desafíos que tiene Honduras".

"Este espíritu colaborativo y respetuoso fortalecerá la institucionalidad democrática y la efectividad de nuestro accionar", expresó Lobo.

Dijo además que hoy han convenido en la necesidad de abrir una mesa de diálogo nacional a fin de conversar sobre los retos actuales que tiene el país y las soluciones más efectivas que en el corto y mediano plazo la sociedad hondureña y sus autoridades pueden darles.

"Le aseguramos al pueblo hondureño que buscamos que reine la paz, con esto esperamos trabajar ardua, coordinadamente y con transparencia para que nuestros ciudadanos puedan vivir con la seguridad del respeto a la vida y sin temor en su actuar cotidiano", concluyó.

Los magistrados destituidos son Rosalinda Cruz, José Francisco Ruiz, José Antonio Navas y Gustavo Enrique Bustillo, quienes el mismo miércoles fueron sustituidos por Silvia Trinidad Santos, Germán Vicente García, José Elmer Lizardo y Víctor Manuel Lozano.