El índice de precios de consumo (IPC) de Estados Unidos bajó un 0,3 % en noviembre, y ha subido un 1,8 % en un año, según informó hoy el Departamento de Trabajo.

Si se descuentan los precios de alimentos y energía, que son los más volátiles, la inflación subyacente en el IPC fue del 0,1 % en noviembre y ha sido del 1,9 % en los últimos 12 meses.

La mayor parte de la disminución de precios el mes pasado reflejó la caída de 7,4 % en los precios de los combustibles -la mayor desde diciembre de 2008-, que contribuyó a una disminución del 4,1 % en el sector de energía del IPC.

Los precios de los alimentos subieron el mes pasado un 0,2 %.

La moderación del ritmo de inflación ha permitido que la Reserva Federal continúe con sus estímulos monetarios para reducir el índice de desempleo y para promover el crecimiento de la economía.

Esta semana, el Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal vinculó las tasas de interés con el desempleo y la inflación y, en su última reunión del año, decidió que las tasas seguirán bajas "al menos en tanto" que el desempleo siga por encima del 6,5 % y la inflación esté por debajo del 2,5 %.