Cuba, país que en enero próximo asumirá la presidencia de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), ve posible conjugar los intereses comunes de la región en la nueva arquitectura financiera mundial y respetar el modelo económico propio de cada país.

"Tenemos que encontrar la igualdad dentro de la diversidad; creemos que es perfectamente posible encontrar puntos de interés común para todas las economías", declaró hoy a Efe el viceministro cubano de Finanzas, Alejandro Gil.

En opinión de Cuba, buscar "la complementariedad en algunos productos y servicios" puede hacerse "respetando la soberanía de cada país a decidir su sistema".

El Gobierno cubano asumirá el próximo 28 de enero de manos de Chile la presidencia "pro tempore" de la Celac, el organismo de integración regional nacido hace un año en Caracas (Venezuela) y que agrupa a todos los países del continente, menos Estados Unidos y Canadá.

Los ministros de Finanzas de los 33 países miembros, reunidos este viernes en Viña del Mar para analizar el impacto en la región de la crisis económica mundial, acordaron crear un grupo de trabajo para el diseño de una nueva arquitectura financiera regional.

"Tenemos el mandato de trabajar en el diseño de una nueva arquitectura financiera, pero tenemos que ponernos de acuerdo, consensuar qué significa eso, cuáles serían las medidas", puntualizó el viceministro cubano de Finanzas.

"La decisión de crear este grupo de trabajo es muy importante, porque genera una plataforma sobre la cual hacer proyecciones concretas", añadió Alejandro Gil.

"Lo que está pasando en Europa, en Estados Unidos, son situaciones muy complejas; hay que mantener medidas de vigilancia", agregó.

"Nunca vamos a tener un mecanismo que nos permita poner muros de contención -admitió el viceministro cubano-, pero hay que buscar la manera de que la vulnerabilidad se gerencie de forma tal que los impactos se minimicen, sobre todo en los sectores más vulnerables", agregó.

En las sesiones a puerta cerrada celebradas durante tres días en Viña del Mar, las delegaciones de los 33 países de la Celac también han analizado el poco peso de América Latina en las decisiones de los organismos financieros multilaterales.

Esta inquietud ha quedado reflejada en uno de los puntos de la "Declaración de Viña del Mar", que será aprobada hoy por los ministros de Finanzas.

El documento alude a "la importancia de tener una voz regional fuerte e influyente que permita reflejar el creciente peso de las economías emergentes en el desarrollo y la economía mundial" y aboga por "una representación equitativa en las instituciones financieras internacionales".

"Hemos decidido pasar a la acción", explicó a Efe el representante de Cuba, país que con la ayuda de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (Sela) tendrá listo en julio del año que viene un avance de la estrategia para construir la nueva arquitectura financiera.

"Es una manera de utilizar las potencialidades de la región, de buscar las sinergias internas y mecanismos de comercio interregional", explicó Gil.

"Las cifras que tenemos están por debajo de las potencialidades de los países y en ese sentido Cuba hará los mayores esfuerzos", enfatizó.

Cuba también asumirá el año próximo el encargo de elaborar una iniciativa conjunta para implementar medidas financieras que hagan frente a los impactos adversos producto de desastres naturales y del cambio climático.