El Comité de Instrucción (CI) de Rusia abrió nueva causa penal contra el bloguero y dirigente de la oposición extraparlamentaria rusa Alexéi Navalni y su hermano, Oleg, por robo y estafa, informaron hoy agencias rusas.

"Oleg y Alexéi Navalni estafaron al menos 55 millones de rublos (unos 1,8 millones de dólares) a una empresa comercial", informó el portavoz de CI, Vladímir Markin.

Según la investigación, Navalni convenció en 2008 a los directivos de una empresa con capital extranjero para adquirir servicios de transporte por un precio hinchado de otra empresa "Agencia General de Suscripciones" presuntamente fundada por el propio opositor.

"Navalni había creado la empresa 'Agencia General de Suscripciones' mientras asignó en calidad de fundador y director a un compañero suyo que no tenía nada que ver con las actividades de ésta", explicó Markin.

En mayo pasado, el Comité de Instrucción de la Fiscalía de Moscú anunció que abrió una causa contra Navalni, que se ha labrado fama con sus denuncias de corrupción en la administración pública rusa.

Según el CI, en el año 2009, Navalni, a la sazón asesor del gobernador de Kírov, persuadió al director de una empresa para que firmara un acuerdo desventajoso con otra entidad.

El bloguero publica, entre otras cosas, los nombres de amigos e hijos de numerosos políticos rusos, algunos de los cuales sin ni siquiera alcanzar la edad de 20 años ya son propietarios de grandes bancos o corporaciones.

El activista también se ha dedicado a investigar la muerte en prisión preventiva hace dos años del abogado Serguéi Magnitski, quien acusó de corrupción a altos funcionarios rusos.

Desde que Vladímir Putin retorno al Kremlin en mayo pasado se han abierto procesos penales contra los dirigentes más radicales de la oposición extraparlamentaria por supuestamente planificar disturbios masivos en connivencia con organizaciones extranjeras.

Además, Putin ha aprobado una serie de leyes que, según la oposición, restringen el derecho a la manifestación y la libertad en internet, tipifican la calumnia como delito penal y amplían el concepto de traición a la patria.