El ex primer ministro de Tailandia, Abhisit Vejjajiva, fue imputado hoy por asesinato por la muerte de un taxista a disparos de las fuerzas de seguridad durante las protestas antigubernamentales de 2010.

Abhisit acudió al Departamento de Investigaciones Especiales (DSI), en el Ministerio del Interior, para la lectura de los cargos, acompañado del ex viceprimer ministro, Suthep Thaugsuban, que estuvo al frente del operativo de seguridad y que también fue imputado.

Ambos son los primeros dirigentes políticos en hacer frente a una acusación en relación a los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad que causaron 92 muertos y unos 1.900 heridos, la mayoría civiles.

La medida fue anunciada el pasado jueves después de que en septiembre un tribunal atribuyera a disparos de soldados la muerte Phan Khamkong, un taxista que participó en las movilizaciones de los llamados "camisas rojas", seguidores del ex primer ministro Thaksin Shinawatra.

Tras escuchar la imputación, Abhisit y Suthep negaron los cargos y defendieron su actuación durante los disturbios, insistiendo que cumplieron con su deber de evitar acciones violentas y actos ilegales en el país, indicó el abogado de su formación, el Partido Demócrata, Thavorn Senneam, al Bangkok Post.

El abogado acusó al jefe de la investigación, el director general el DSI, Tarit Pengdith, de presentar cargos falsos contra el ex primer ministro y su número dos.

Thavorn también dijo que el decreto administrativo para situaciones de emergencia en vigor durante los disturbios protege a las autoridades que estuvieran cumpliendo su deber de cualquier medida disciplinaria o penal.

Abhisit, actual líder de la oposición tras perder en 2011 las elecciones ante la hermana de Thaksin, Yingluck Shinawatra, denunció hace una semana motivaciones "políticas" en el proceso abierto en su contra.

Según la acusación, el uso de armamento por parte del Ejército fue autorizado por el Centro de Resolución de Emergencias que dirigía Suthep, bajo las órdenes de Abhisit, para disolver a los manifestantes que llevaban dos meses acampados en distintos lugares de Bangkok.

Abhisit fue arropado por varios seguidores en la sede del Partido Demócrata antes de dirigirse a las oficinas del DSI, donde fue recibido por un grupo de manifestantes que mostró fotografías de algunos de los muertos en los disturbios.

Las protestas de los "camisas rojas" arrancaron a mediados de marzo de 2010 con la finalidad de presionar al Ejecutivo liderado entonces por Abhisit a convocar elecciones anticipadas, con la esperanza de que Thaksin volviese al poder.

El autoexiliado Thaksin había sido destituido como jefe del Gobierno en un golpe de Estado militar incruento en 2006 y condenado en rebeldía por corrupción dos años más tarde.

En septiembre, la Comisión de la Verdad para la Reconciliación culpó al Ejército y al frente de los "camisas rojas" de la violencia ocurrida durante las manifestaciones.