La sociedad que gestionará los activos inmobiliarios tóxicos de la banca española, denominada Sareb o "banco malo", se ha puesto en marcha en España con aportaciones económicas de los grandes bancos, que destinaron inicialmente 430 millones de euros, pero con la ausencia del BBVA.

La Sareb amplió hoy capital para dar entrada a cinco inversores privados, el banco Santander, con 164 millones, Caixabank con 118 millones, el Sabadell con 66 millones, el Banco Popular con 57 millones, y Kutxabank con 25 millones.

Estas cifras suponen la cuarta parte de las aportaciones totales de cada entidad. El 75 por ciento restante se hará en forma de compra de deuda subordinada en las próximas semanas.

El Santander aportará un total de 656 millones, Caixabank 472, el Sabadell 264, el Popular 228 y Kutxabank 100 millones. Juntos sumarán 1.720 millones de euros.

El Ministerio español de Economía informó de que antes de final de año habrá una nueva ampliación de capital para dar entrada a otras entidades de crédito y a aseguradoras privadas que ya han dado su apoyo a este nuevo instrumento, que permitirá dar salida a los activos tóxicos de la banca ligados al sector inmobiliario.

De momento, ya han anunciado que se sumarán al proyecto Bankinter con 55 millones, Deutsche Bank con 15 millones, y aseguradoras como Mapfre, con 50 millones, la Mutua Madrileña con 30 millones y Pelayo, con 3 millones de euros.

El Estado, a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), aportó 430 millones en forma de capital, y tras la suscripción de deuda subordinada, la aportación pública sumará 1.580 millones de euros.

La constitución del capital social del "banco malo" se ha ralentizado por las negociaciones con el BBVA, al que el Gobierno ha tratado de atraer hasta el último momento.

Pero el banco que preside Francisco González -quien en septiembre aseguró que su entidad sí participaría en la Sareb por el bien "del banco y del propio país" - optó finalmente por no aportar recursos a este proyecto, impulsado por el Ministerio de Economía.

No obstante se le deja una puerta abierta en 2013, cuando está previsto que se realice una nueva ampliación de capital y la emisión de deuda subordinada.

Se calcula que en esta última ampliación, los fondos propios del Sareb -sumando capital y deuda subordinada- se incrementarán en otro 25 por ciento, hasta sumar 5.000 millones de euros.

Una vez constituido, el "banco malo" comenzará a recibir de inmediato el traspaso de los activos inmobiliarios que va a gestionar en los próximos quince años, y cuya venta espera que le reporte beneficios.

En una prima fase, y antes de que termine diciembre, se espera que adquiera los activos de las cuatro entidades nacionalizadas (BFA-Bankia, Catalunya Banc, NCG Banco y Banco Valencia), que supondrán unos 44.000 millones de euros.

En 2013 se traspasarán los activos de las entidades catalogadas como grupo 2, que han necesitado ayudas públicas, que también van a recibir una inyección de capital público.

Se calcula que la Sareb gestionará un volumen de activos totales de en torno a 59.000 millones de euros (unos 77.000 millones de dólares).