Un hombre fue acusado hoy en un juzgado de Belfast de proferir amenazas de muerte contra el ministro principal norirlandés, el protestante Peter Robinson, y de usar indebidamente una red de comunicaciones, informaron fuentes judiciales.

Según la Fiscalía de la provincia británica, el sospechoso, el norirlandés Darren Scott, de 34 años, amenazó de muerte al líder del mayoritario Partido Democrático Unionista (DUP) en una llamada telefónica efectuada al número de emergencias "999".

Durante la vista celebrada hoy en la capital norirlandesa, los abogados del Estado aseguraron que Scott, quien optó por no responder a los cargos presentados, había bebido seis litros de sidra antes hacer esa llamada telefónica.

El acusado, quien se encuentra en paro, permanecerá bajo custodia policial hasta la siguiente comparecencia, para la que aún no hay fecha.

Los medios norirlandeses sitúan las amenazas de muerte contra Robinson en el contexto de la polémica creada por la decisión tomada el 3 de diciembre por el Ayuntamiento de Belfast para retirar la bandera británica del consistorio.

Desde entonces, casi treinta policías han resultado heridos por los violentos disturbios protagonizados por grupos de protestantes unionistas (partidarios de la permanencia de la provincia en el Reino Unido), si bien durante las últimas noches las protestas han sido ya pacíficas.

Robinson se une a la lista de políticos que han recibido amenazas de muerte desde que el ayuntamiento de Belfast aprobara una moción del partido multiconfesional Alianza, que agrupa a protestantes y católicos, para permitir que la bandera británica ondee solo 17 días al año, en vez de los 365 días del año como ocurría antes.

Otros dos miembros del DUP del ministro principal, Edwin Poots y Jeffrey Donaldson, han sido alertados por la Policía autónoma (PSNI) sobre la existencia de amenazas lanzadas contra ellos, al parecer, por grupos disidentes del ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA).

En el bando contrario, la "número dos" de la Alianza, Naomi Long, y el diputado del Sinn Fein y exdirigente del IRA, Gerry Kelly, también están amenazados por plantear la cuestión de la retirada de la "Union Jack".

Las fuerzas del orden y la Justicia de la provincia están tomando muy en serio estos sucesos ya que detrás de los violentos disturbios de los últimos días se esconde la mano de paramilitares protestantes descontentos con la marcha del proceso de paz, según ha asegurado la PSNI.