El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) reclamó hoy el cese de la violencia contra los menores en el conflicto separatista del sur de Tailandia, después de que una niña de casi dos años falleciese la víspera en un ataque perpetrado por rebeldes musulmanes.

"Los menores en el sur sufren cada vez que uno de ellos es asesinado o resulta herido, cada vez que un niño queda huérfano y cada vez que sus colegios y profesores son atacados", dijo el representante de Unicef en Tailandia, Bijaya Rajabhandari, mediante un comunicado.

"Acabar con la violencia es la única forma de garantizar que los derechos de todos los niños en el sur están protegidos y son respetados", añadió Rajabhandari.

Seis tailandeses murieron el martes, entre ellos una niña de once meses, y cinco resultaron heridos en dos ataques del movimiento separatista musulmán en las provincias de Pattani y Narathiwat.

El representante de Unicef en Tailandia señaló que la muerte de la pequeña fue "un acto trágico, sin sentido e inaceptable"·

Los ataques con armas ligeras, asesinatos y atentados con explosivos en las provincias de Pattani, Narathiwat y Yala, se repiten casi a diario a pesar del despliegue de unos 40.000 efectivos de las fuerzas de seguridad y la vigencia del estado de excepción.

Más de 5.300 personas han muerto en esa región tailandesa desde que el movimiento separatista islámico, formado por media decena de grupos, reanudó la lucha armada en enero de 2004.

Los insurgentes denuncian la discriminación que sufren por parte de la mayoría budista del país y exigen la creación de un Estado islámico que integre estas tres provincias, que configuraron el antiguo sultanato de Pattani, anexionado por Tailandia hace un siglo.