El Ministerio de Defensa surcoreano reconoció hoy que el satélite enviado ayer al espacio por Corea del Norte se encuentra correctamente en órbita, aunque advirtió del riesgo que entraña el lanzamiento del cohete de largo alcance del país vecino.

El Ministerio de Defensa de Corea del Sur citó los datos ofrecidos por el estadounidense Mando Norteamericano de Defensa Aeroespacial de EE.UU. (NORAD) al confirmar que el dispositivo norcoreano orbita la Tierra a una altura de entre 500 y 588 kilómetros y a una velocidad de 7,6 kilómetros por segundo.

Sin embargo, el portavoz de Defensa de Seúl, Kim Min-seok, afirmó, en declaraciones recogidas por la agencia Yonhap, que es pronto para pronunciarse sobre el correcto funcionamiento del satélite de Corea del Norte, ya que "normalmente lleva dos semanas" comprobarlo.

Kim destacó que el cohete lanzador posee un rango estimado de 10.000 kilómetros, por lo que advirtió del peligro de que el proyectil pueda equiparse en el futuro con una cabeza nuclear y llegar a ser una peligrosa arma de destrucción masiva de alcance intercontinental.

Aunque Corea del Norte defiende que su lanzamiento persigue fines exclusivamente pacíficos, tanto Corea del Sur como gran parte de la comunidad internacional consideran que la acción del régimen de Kim Jong-un encubre un ensayo de misiles balísticos que violaría dos resoluciones de la ONU.

Ayer el Consejo de Seguridad de la ONU celebró una reunión de emergencia sobre el lanzamiento norcoreano en la que condenó la acción y se mostró dispuesto a tomar medidas en caso de que se repita.

Corea del Sur expresó hoy su intención de limitar los intercambios con Corea del Norte tras el lanzamiento de un cohete de largo alcance realizado ayer por el país comunista y que Seúl considera una "provocación".

El Ministerio de Unificación "ha decidido controlar exhaustivamente las visitas a Corea del Norte (de Corea del Sur) y los asuntos relativos a intercambios" entre ambas Coreas, indicó a Yonhap un portavoz de este órgano del Gobierno surcoreano encargado de las relaciones con el vecino comunista.

A pesar de que las relaciones entre las Coreas permanecen seriamente deterioradas desde 2010, numerosos surcoreanos, en su mayoría representantes de ONG y líderes religiosos, visitaron este año Corea del Norte, acción que requiere la aprobación del Ministerio de Unificación.