El líder del Partido Laborista británico, Ed Miliband, pidió hoy que se ponga en marcha una investigación pública que aclare la implicación de las fuerzas de seguridad de Irlanda del Norte en el asesinato del abogado católico Pat Finucane.

Miliband efectuó esas declaraciones después de que el primer ministro británico, David Cameron, se disculpara por la "escandalosa" implicación de las fuerzas de seguridad del Estado en la muerte de Finucane, asesinado en su casa, delante de su familia, por un pistolero del grupo terrorista Asociación para la Defensa del Ulster (UDA) en 1989.

El primer ministro dio a conocer hoy el contenido de una revisión efectuada por el abogado Desmond de Silva sobre tres investigaciones anteriores, que ya destaparon la connivencia de las fuerzas de seguridad de la provincia británica con paramilitares protestantes en uno de los asesinatos más controvertidos del conflicto norirlandés.

Aunque Cameron confirmó la implicación del Ejército británico y de la Policía norirlandesa en aquella acción terrorista, negó la existencia de una "conspiración del Gobierno" de la época, una versión que ha sido rechazada por la familia, que pide también la apertura de una investigación independiente.

En este sentido, Miliband aseguró hoy que "el Reino Unido debe reconocer" que, en "algunas ocasiones", el Estado no se comportó como debía "durante el conflicto en Irlanda del Norte" y que "la familia" y la sociedad norirlandesa necesitan una "investigación pública" al respecto.

También Gerry Adams, presidente del Sinn Fein, antiguo brazo político del ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA), recordó hoy que la connivencia entre paramilitares protestantes y las fuerzas de seguridad era "común" durante el conflicto en la provincia británica.

En su opinión, la negativa de Londres a establecer un tribunal de investigación se debe a que no quiere "abrir la caja de pandora" que revelaría "las prácticas administrativas que formaban parte" de los mecanismos de colaboración entre ambas partes.

El informe presentado hoy por Cameron halló "niveles escandalosos de confabulación estatal", en la que "empleados estatales" trabajaron "activamente" para "facilitar y promover" el asesinato del abogado, aunque descartó la existencia de una "conspiración estatal general".

Según el documento de 500 páginas, agentes de los servicios de inteligencia del Ejército británico y del antiguo servicio de Policía norirlandés, el Royal Ulster Constabulary (RUC), conocían los planes de la UDA para asesinar a católicos, entre ellos Finucane, un conocido letrado de miembros del IRA y el Sinn Fein.