Los dos pilotos suizos del avión Solar Impulse están convencidos de que sobrevolarán EE.UU. de costa a costa a mediados de 2013, un trayecto que realizarán entre San Francisco (costa Oeste) y Nueva York (costa Este) propulsados únicamente por la energía que el aparato capta del Sol.

En una rueda de prensa celebrada hoy en la embajada de Suiza en Washington, los impulsores del proyecto y pilotos del avión, Bernard Piccard y André Borschberg, explicaron que aunque la ruta que seguirán "aún no está definida", salvo impedimentos mayores, partirán de San Francisco y terminarán en Nueva York.

"Dependemos de las condiciones meteorológicas y otros factores que puedan surgir", indicó Borschberg, expiloto militar, quien añadió que, cuando se hace algo por vez primera, "todo son amenazas: el terreno, el tiempo, las distancias (...)".

El avión solar, capaz de volar tanto de día como de noche, ya que almacena la energía que capta del Sol en sus alas, ha realizado varios vuelos en Europa, e incluso llegó a Marruecos en un trayecto en el que hizo escala en Madrid, pero esta será la primera vez que sobrevuele cielo americano.

"Como hemos hecho siempre, no volaremos de una tacada, sino que lo haremos por etapas, realizando paradas para cambiar de piloto y reemprendiendo después la marcha", indicó Piccard, psiquiatra de formación y descendiente de una histórica saga de aventureros suizos.

El Solar Impulse, que ha llegado a volar sin usar una sola gota de combustible durante más de 26 horas seguidas, es ultraligero -pesa sólo 1.600 kilos-, y su forma recuerda a la de los primeros prototipos de avión de principios de siglo XX.

"No se puede descartar que esta tecnología pueda usarse en un futuro para el transporte comercial y de pasajeros. Afirmar ahora que esto sucederá, sería una locura, pero negarlo sería una estupidez", se mostró convencido Piccard.

El avión solar, financiado únicamente por fondos de empresas y organismos europeos, aún no es capaz de cruzar el Océano Atlántico, por lo que se desmontará y transportará hasta San Francisco, donde se volverá a ensamblar y despegará hacia la costa este.

"La idea es mejorar la tecnología para poder sacar en 2015 un segundo modelo que nos permita atravesar el Atlántico", señaló el piloto suizo, siempre en vistas al gran objetivo de los dos pioneros: lograr un avión solar capaz de dar la vuelta al mundo.