La presidenta argentina, Cristina Fernández, afirmó hoy que la absolución de todos los imputados en un sonado juicio por trata de personas "indigna al país" y remarcó que es evidente "el divorcio entre sociedad y justicia", por lo que pidió una "democratización" del poder judicial.

"Nunca me imaginé esta sentencia", dijo Fernández sobre la decisión de un tribunal penal del norte de su país que exculpó este martes a los 13 imputados en la causa por el secuestro de María de los Ángeles Verón, conocida como "Marita", por considerar que no se pudo probar que fuese raptada por una red de trata de personas.

"Marita" fue secuestrada en 2002, cuando tenía 23 años y una hija de 3, y desde entonces se desconoce su paradero.

En el acto de inauguración de una planta de producción de medicamentos, Fernández cargó contra los jueces.

"Cuando hay dinero de por medio, el mundo puede estar tocando trompetas que no les importa nada", señaló.

"¿Qué otro poder tiene cargo asegurado para toda la vida?", se preguntó la presidenta argentina, quien anunció que es necesario abordar un proyecto de "democratización y de control republicano del poder judicial, uno de los tres poderes del Estado".

La mandataria explicó que el martes, tras conocer el veredicto, llamó a la madre de Marita Verón, Susana Trimarco, "para consolarla", pero la escuchó "más entera que nunca, decidida a seguir luchando para buscar y salvar no sólo a su hija sino a todas las hijas de todas las madres que pueden haber sido capturadas".

Es la segunda vez en menos de una semana que Fernández critica con dureza a los jueces, tras su encendido discurso del pasado domingo en la céntrica Plaza de Mayo de Buenos Aires, durante el que reclamó que la justicia sea independiente "no solo sea del poder político sino también del poder de las corporaciones".

"No lo digo únicamente por la ley de medios. Lo digo porque hay jueces que dejan en libertad a personas que vuelven a delinquir, a matar, a violar. La gente está cansada de eso", subrayó la presidenta tras el revés judicial que supuso la prórroga de la medida cautelar que mantiene frenada la ley de medios audiovisuales.