El ministro español de Economía, Luis de Guindos, se mostró confiado en que hoy se llegue a un acuerdo que permita la creación del supervisor bancario único para la zona del euro, para lo que consideró necesario que se establezca un "plan" con fechas precisas.

"Espero que hoy tengamos un acuerdo, creo que se ha avanzado bastante. Quedan algunos puntos abiertos, pero espero que alcancemos un acuerdo y que mañana el Consejo Europeo lo pueda refrendar", señaló De Guindos a su llegada a la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea (Ecofin).

Los Veintisiete tratarán de salvar sus diferencias para lograr un pacto sobre las bases legales del nuevo supervisor, para lo que deberán resolver cuestiones pendientes relacionadas a si supervisará a todos los bancos de la Unión Europea o si se dejará de lado a las entidades de menor tamaño, como defiende Alemania.

"Nos hemos acercado bastante en las cuestiones que estaban abiertas", aseguró el ministro español, quien recordó que los líderes europeos dieron un mandato a sus titulares económicos para que cerraran un acuerdo antes de finales de año.

"Vamos a intentar cumplirlo", indicó De Guindos, quien consideró que hay "voluntad de acuerdo" por parte de todos los países.

Otro punto que abordará el Ecofin es el calendario de puesta en marcha del supervisor bancario único, para lo que se debate que vaya extendiendo su control sobre las entidades financieras europeas de manera paulatina, aunque quedan por determinar los plazos.

España defiende que "cuanto antes mejor, sobre unas bases realistas", en palabras de De Guindos, quien reconoció que "no es una cuestión sencilla" debido a la sensibilidades que despierta y a la cantidad de bancos que hay en la zona del euro, en torno a los 6.000.

"Más allá de las fechas concretas, es muy importante pasar el mensaje de que tenemos un plan con fechas determinadas y que esas fechas definitivas se van a cumplir", indicó el ministro.

"Seis meses antes o seis meses después, es una cuestión menor, lo fundamental es tener una hoja de ruta para las distintas actuaciones del Banco Central Europeo (BCE)", institución que asumirá las tareas de supervisión única, aseguró De Guindos.

El ministro español señaló que otra "cuestión importante" sobre la mesa es la manera de asegurar una separación efectiva entre las políticas monetarias del BCE y sus nuevas competencias supervisoras, ya que "es necesario evitar que haya cualquier tipo de contaminación".