El explosivo hallado en la estación central de ferrocarriles de Bonn (oeste de Alemania) era "muy peligroso", informó hoy la fiscalía federal, aunque todavía no se ha podido precisar si estaba preparado para activarse.

El artefacto encontrado este lunes contenía material explosivo altamente peligroso, confirmó el fiscal adjunto, Rainer Griesbaum, pero no hay constancia de que estuviera preparado para activarse, precisó, puesto que no se ha hallado ningún detonador.

Los investigadores policiales tratan de establecer ahora si el artefacto, de fabricación casera, estaba preparado para estallar y si eventualmente el detonador dispuesto para ello quedó destruido en la operación de desactivación de los equipos de artificieros.

Hasta ahora, la fiscalía federal no ha asumido las diligencias, puesto que no hay evidencia de un trasfondo terrorista, indicó Griesbaum.

La investigación corre a cargo de la fiscalía de Bonn, que la noche pasada dejó en libertad por falta de pruebas a dos sospechosos detenidos el martes, después de detectarse el artefacto dentro de una bolsa de deportes abandonada en la estación.

La detención de los sospechosos, ambos conocidos por la policía como relacionados con el radicalismo salafista, se hizo atendiendo a la descripción de dos testigos presenciales, con cuya declaración se ha elaborado un retrato robot.

Los testigos, dos jóvenes, afirmaron haber observado a un hombre de piel oscura, de unos 30 años, que dejó abandonada dicha bolsa de deportes en la estación.

El caso ha desatado gran alarma entre la opinión pública, máxime cuando diversos medios, desde el popular "Bild" hasta "Frankfurter Allgemeine Zeitung" (FAZ), prototipo de la prensa seria, difundieron que se trataba de una bomba con alta capacidad destructiva.