Estados Unidos se comprometió hoy a dar la "debida" revisión a una demanda en su contra por la Unión de Libertades Civiles de EE.UU. (ACLU, por su sigla en inglés) ante la CIDH, cuando la reciba, por la detención y presunta tortura en prisión de José Padilla, conocido como el "talibán boricua".

En un comunicado, el Departamento de Estado dijo que Estados Unidos "aún no ha recibido ninguna petición sobre este asunto por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)".

"Creemos que la Comisión realiza una labor importante en la región para la promoción y protección de los derechos humanos, y le dará a cualquier petición la debida consideración cuando la hayamos recibido y revisado", afirmó el Departamento de Estado.

El martes, la ACLU presentó una demanda en contra del Gobierno de Washington ante la CIDH por la "detención ilegal y tortura" en prisión de Padilla.

El "talibán boricua" fue condenado en 2007 a 17 años y cuatro meses de cárcel por conspiración para cometer actos terroristas y dar apoyo material a terroristas, pero su sentencia fue anulada.

"Tal como preven las reglas de la Comisión Interamericana, las peticiones ante la Comisión son sometidas a una revisión y procesamiento inicial antes de que sean transmitidas al Estado", explicó el Departamento de Estado.

Estados Unidos es un "participante activo" de la Comisión y apoya los principios del sistema hemisférico, incluso a través de contribuciones financieras significativas, señaló la nota.

En la demanda ante la CIDH, organismo autónomo dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA), ACLU pide que se realice una "investigación completa" de las violaciones de derechos humanos sufridas por Padilla, quien lleva años detenido en EE.UU.

Padilla ha sido "detenido y torturado en territorio de Estados Unidos por su propio Gobierno", subrayó en un comunicado Steven Watt, abogado de ACLU.

En 2002, el entonces presidente estadounidense, George W. Bush, declaró a Padilla "combatiente enemigo" y ordenó que fuera puesto bajo custodia militar.

Según ACLU, Padilla estuvo preso "sin cargos" durante 43 meses en una cárcel de una base naval en Carolina del Sur y fue sometido "a tortura y otras formas graves de abuso".

Durante sus primeros 21 meses de cautiverio Padilla estuvo incomunicado, sin acceso a sus abogados ni a su familia, de acuerdo con la demanda.

La condena fue anulada y Padilla no ha vuelto a ser sentenciado, mientras continúa en prisión.