La Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de Brasil emitió hoy una moción de apoyo al obispo y activista español Pedro Casaldáliga, quien la semana pasada dejó la aldea de Sao Félix do Araguaia, en el interior de Brasil, debido a un recrudecimiento de las amenazas que recibe.

"Ante las nuevas amenazas por su actitud corajuda de solidaridad con los pueblos indígenas y trabajadores de la tierra", la comisión expresó "su más fuerte apoyo y solidaridad con el obispo Casaldáliga, un humanista que enorgullece a Brasil y a todos los que están comprometidos con los Derechos Humanos".

Casaldáliga, de 84 años y quien desde hace tiempo sufre del mal de Parkinson, fue trasladado a un lugar no informado y cuenta con protección de la Policía Federal, después de recibir amenazas por su lucha a favor de los indios Xavante en un proceso por la propiedad de unas tierras cercanas a Sao Félix do Araguaia.

Según los legisladores, la comisión reconoce "la presencia solidaria y la autoridad moral del obispo en la resistencia de los Xavante para la devolución de su territorio", además de la "legitimidad de la militancia de él como defensor de derechos humanos para actuar en defensa de los pueblos oprimidos del campo".

La moción "repudió" la ocupación de las tierras indígenas y recordó que "la retirada de los hacederos es imperativa para la paz en el campo".

De igual manera, la comisión instó al poder público a "acelerar los procesos de demarcación y asentamiento de pueblos indígenas en sus territorios de Mato Grosso (occidente) y en los demás estados donde hay conflictos por la ocupación de áreas indígenas".

El obispo, nacido en Cataluña (noreste de España), llegó a la Amazonía brasileña en 1968, tras haber pasado siete años como misionero en Guinea Ecuatorial y se radicó en el estado de Mato Grosso, donde profesó la Teología de la Liberación, una corriente nacida en los movimientos de base de la Iglesia.