La comisión de fiscales que indaga el caso de la red de funcionarios que supuestamente extorsionaba a reclusos de los penales bolivianos citará a declarar a los ministros de Gobierno, Carlos Romero, y de Transparencia, Nardi Suxo, anunció hoy uno de los investigadores, Fernando Cabrera.

Cabrera dijo a los medios en la región oriental de Santa Cruz que los ministros serán convocados porque el fiscal general del Estado, Ramiro Guerrero, les instruyó que citen a declarar a "toda persona que de alguna u otra manera" esté ligada con el caso.

Agregó que este viernes o el próximo lunes también declarará el exfiscal general Mario Uribe.

El ministro Romero señaló que aún no ha recibido la notificación pero expresó su disposición de presentarse a declarar.

"Si me convocan, muy humildemente como cualquier ciudadano voy a cumplir mi obligación de poder coadyuvar en las investigaciones", sostuvo Romero.

Desde que se desveló la existencia de esta red el pasado 27 de noviembre, el ministerio de Gobierno ha recibido decenas de denuncias de presos que aseguran haber sufrido la extorsión de esta banda, supuestamente encabezada por el ahora encarcelado exasesor jurídico de esa oficina, el abogado Fernando Rivera.

Rivera y los otros funcionarios fueron detenidos a instancias de una denuncia del empresario estadounidense Jacob Ostreicher, preso en una cárcel boliviana desde hace 18 meses, al que supuestamente los funcionarios pidieron 50.000 dólares a cambio de su libertad.

Por este caso también han sido enviados a prisión en la última semana los fiscales Isabelino Gómez y Janet Velarde, esta última acusada de ser la presunta responsable directa de presionar al juez que había decidido excarcelar a Ostreicher para que cambiara su fallo.

En las últimas horas han sido detenidos otro exasesor jurídico del ministerio de Gobierno Boris Villegas, que también trabajó en la oficina de Suxo, y el exjefe de la Dirección de Control y Administración de Bienes Incautados Moisés Aguilera, quienes deben comparecer ante un juez cautelar que definirá su situación.

El actor estadounidense Sean Penn, que llegó por sorpresa a Bolivia el pasado lunes para apoyar a Ostreicher, afirmó hoy que "existe un cáncer que está atacando al corazón de Bolivia", una "mafia de extorsión y corrupción".

El fiscal Guerrero reconoció que la Justicia boliviana se encuentra en "un periodo de una crisis estructural", si bien aseguró que "se han dado pasos importantes para cambiar esto".