Unos 600 reclusos de la cárcel boliviana de San Sebastián, en Cochabamba (centro), se amotinaron hoy para reclamar el pago de una subvención alimenticia que reciben del Estado mensualmente y que no cobran desde octubre pasado, informó una fuente oficial.

Los internos "están pidiendo comer", pues no se les ha pagado la subvención correspondiente a octubre y noviembre, dijo a Efe el director nacional de Régimen Penitenciario, Ramiro Llanos.

Según informaron medios locales, los reclusos subieron hoy al tejado de la prisión y arrojaron papeles para protestar por la situación, a la que exigieron una solución inmediata bajo la amenaza de radicalizar sus medidas a partir de mañana.

El problema no es exclusivo de Cochabamba, pero solamente los reclusos de esa región se han manifestado.

Según Llanos, el pago de la subvención demanda un gasto mensual de unos 459.000 dólares, que debe ser cubierto por el Ministerio de Gobierno y las gobernaciones regionales.

Señaló que el Ministerio ha pagado el beneficio hasta septiembre y las autoridades regionales de La Paz, Tarija y Beni tienen una deuda de 862.000 dólares, monto que con el que podrían cubrirse los dos meses pendientes.

Llanos reconoció que "Régimen Penitenciario ha colapsado porque entraron 2.000 presos este año" y no se calculó que la población de las cárceles crecería tanto para hacer el presupuesto, por lo que resta esperar "que las gobernaciones paguen".

Actualmente hay 13.840 reos en los penales bolivianos, frente a los más de 11.000 que había hace un año.

El director de Régimen Penitenciario afirmó que este problema "también es culpa" de los retrasos en el sistema judicial que han causado hacinamiento en las cárceles.

Para aliviar un poco la situación en las cárceles, esa oficina ha planteado indultar en Navidad "por razones humanitarias" a 400 reclusos en todo el país, propuesta que debe ser analizada por los ministerios de Justicia y de Gobierno, y luego aprobada o rechazada por el presidente Evo Morales.