Un equipo de arqueólogos ha logrado identificar un popular pecio en el fondo del arrecife coralino de los cayos de Florida y ha descubierto que se trata de un carguero británico de principios del siglo XX que naufragó en esas aguas.

El pecio, muy frecuentado entre buceadores, hallado en el fondo marino de esa zona, hoy reserva ecológica protegida por las autoridades de Florida, corresponde al carguero Hannah M. Bell, que se hundió en 1911 en Elbow Reef, a unos nueve kilómetros de Cayo Hueso, en el extremo sur del estado.

"Es sin duda un logro muy importante que, tras tres años de investigación, hayamos podido confirmar la identidad del barco que lleva en el fondo 101 años", dijo hoy a Efe Brenda Altmeier, responsable cultural de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos (NOAA, por su sigla en inglés).

En la identificación del yacimiento han trabajado dos buzos de la NOAA y cuatro de la Asociación Nacional de Buzos (NABS, por su sigla en inglés), una hallazgo que servirá para conocer a fondo "qué instrumentos usaban en ese período de tiempo" y otros datos sobre el barco hundido, prosiguió Altmeier.

La NOAA continúa su trabajo de campo recogiendo información sobre el pecio y con la vista puesta en convertir el descubrimiento en un punto de atracción para turistas y visitantes.

Además, "puede ser una conexión para atraer a visitantes ingleses. Todos estamos conectados globalmente, así que la información es muy importante como investigadores", agregó la coordinadora del Santuario Nacional Marino de los Cayos de Florida.

El barco de 96 metros de eslora transportaba carbón rumbo a Veracruz (México) cuando se abrió una vía en su cuarto de motores y, tras inundarse, se hundió. No hubo víctimas.

"De forma similar a como los detectives forenses usan información para resolver un crimen, nosotros comparamos las dimensiones y características de construcción del pecio, conocido localmente como el pecio de Mike, con el registro de barcos históricos para resolver el misterio", señaló el arqueólogo Matthew Lawrence.

Explicó que de esa manera llegaron a la conclusión de que "las medidas del pecio y las que indicaban los registros del Hannah M. Bell eran virtualmente idénticas, así como el lugar del hundimiento y la actual localización del pecio".

El carguero, construido en 1893 por la firma inglesa Ropner and Son, realizaba regulares viajes transatlánticos entre los puertos de Europa, la costa este estadounidense, el Caribe y Suramérica, en los que transportaba todo tipo de carga, como algodón y carbón.

El hallazgo del pecio se ha convertido en un apasionante descubrimiento para los que se ocupan de este "santuario marino, los historiadores y los aficionados al buceo", destacó Altmeier.

De modo que el pecio hallado en aguas poco profundas permitirá a los que "practican el buceo y "snorkel" apreciar nuestra herencia marina y proporciona negocio a los barcos de recreo, así como una oportunidad educacional para los visitantes".

Las aguas poco profundas de los arrecifes coralinos de los cayos de Florida han sido testigos de numerosos naufragios de barcos de otras centurias y contribuido a la industria de la exploración y recuperación de pecios marinos.

El pecio del Hannah M. Bell se encuentra próximo a otros dos, el del USS Arkansas y el del City of Washington.

El Santuario Nacional de los Cayos de Florida protege unas 750.000 hectáreas de hábitat marino, incluido el arrecife coralino del estado, de vital importancia para preservar el ecosistema marino y el único en Estados Unidos.