El primer ministro egipcio, Hisham Qandil, anunció hoy que el Gobierno ha pedido al FMI retrasar un mes las negociaciones para obtener un préstamo de 4.800 millones de dólares de ese organismo debido a la situación de crisis política.

En una rueda de prensa en El Cairo, Qandil dijo que esta decisión sobre la línea de crédito demandada está motivada por la actual crisis que vive el país, dividido entre partidarios y detractores del presidente Mohamed Mursi.

Un portavoz del FMI confirmó en un comunicado que debido a esos acontecimientos las autoridades egipcias han solicitado posponer su petición del préstamo, sobre el que el pasado 20 de noviembre ambas partes llegaron a un principio de acuerdo.