El aumento del déficit público y el crecimiento de la inflación afectaron en 2012 la economía uruguaya, que se desaceleró hasta cerrar el año con una expansión de del 3,8 %, informó hoy la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Según el Balance preliminar de las economías de América Latina y el Caribe, la economía uruguaya registrará en 2013 un crecimiento que rondará el 4 %, un resultado similar al registrado este año.

Las exportaciones y el consumo doméstico evitaron una mayor caída de la economía que, según el informe, mostró una cierta desaceleración causada por el aumento de la inflación y del déficit fiscal.

Así, la tasa de inflación sobrepasó los niveles de 2011, al alcanzar en octubre el 9,1 %, una cifra considerablemente superior a la estimada por el Banco Central del Uruguay, que la situó entre el 4 y el 6 por ciento.

Según la Cepal, el aumento del índice de los precios fue consecuencia de la depreciación de la moneda doméstica, el aumento del precio internacional del trigo, el crecimiento de los ingresos de los hogares y el incremento del consumo interno.

A ello se suma el estado de las finanzas públicas, cuyo déficit fiscal creció pasó del 0,6 % del PIB en 2011 al 2,3 % en este curso.

Este resultado se debió, según la Cepal, a un importante aumento del gasto, que a finales de 2012 alcanzó el 23,1 % del PIB, unido a una caída del 0,4 % de los ingresos, producto de una disminución de la recaudación tributaria.

Por otra parte, en los 10 meses de 2012, las exportaciones de bienes mostraron un incremento interanual del 10,4 %, al alcanzar los 8.122 millones de dólares, y supera así la cifra récord registrada el pasado año.

Según el informe, entre los desafíos a los que se enfrenta Uruguay figura coordinar de forma efectiva las políticas de ingresos laborales, fiscales y monetarios para atenuar las presiones inflacionarias.

Asimismo, la Cepal aconseja que ese país vigile la evolución de la "competitividad-precio" de la economía y reduzca el déficit fiscal.