El jefe del consejo local de Bani Walid, Abdalá Bushanaf, aseguró hoy a Efe que grupos de desconocidos han robado y saqueado viviendas tras los combates entre las fuerzas regulares libias y los rebeldes que se atrincheraron en Bani Walid, sureste de Trípoli.

"La situación en la ciudad es muy mala como consecuencia de los combates. Hay casas destruidas, la electricidad ha quedado totalmente cortada, no hay servicios de salud ni seguridad, después de que las fuerzas (gubernamentales) 'Deraa Libia' abandonaron la ciudad", dijo a Efe por teléfono Bushanaf, que se encuentra en Trípoli donde mantiene reuniones con las autoridades centrales.

El Ejército libio anunció ayer, miércoles, que se había hecho con el control de la ciudad, después de tres semanas de enfrentamientos, en los que murieron más de 50 personas y varios cientos resultaron heridas.

El portavoz del Gobierno, Naser al Manaa, que indicó que más de 100 personas "entre combatientes y buscados por la justicia" fueron detenidos, anunció la creación de tres comisiones para restablecer la situación en Bani Walid, uno de los últimos bastiones del régimen del coronel Muamar el Gadafi en caer el año pasado en manos de las milicias.

Una comisión se dedicará a asegurar la ciudad, otra a poner en marcha de manera urgente los servicios básicos y una tercera a ayudar al regreso de los miles de desplazados.

Bushanaf, que indicó que tras la retirada de las fuerzas regulares sólo ha quedado un cuerpo de seguridad básico, declaró que la situación "es catastrófica en todo el sentido de la palabra".

Por su parte, uno de los dirigentes de la brigada "Deraa Libia" (Escudo de Libia) Farach al Suheili declaró a Efe que la situación en Bani Walid "avanza hacia la estabilidad".

Al Suheili agregó que las fuerzas de seguridad seguían presentes en la localidad para terminar de asegurarla y que se habían instalado numerosos puestos de control en las entradas de la localidad.

Por su parte, una fuente de Bani Walid, que prefirió mantener el anonimato, indicó que tras el fin de los combates se habían quemado algunas casas debido a algunos ajustes de cuentas entre los milicianos de Bani Walid y sus "enemigos", aunque no dio más explicaciones.

Las relaciones entre Bani Walid y las autoridades centrales y de algunas ciudades cercanas como Misrata, donde pertenece la brigada "Deraa Libia", se han mantenido tensas desde la caída del régimen de Gadafi.