La Unión Europea va a conceder a Grecia dos años más de plazo para sanear sus finanzas y presupuestos y permitirá a Atenas demorar hasta 2016 el objetivo de que su déficit público no supere el 3% del PIB.

Ello se desprende del borrador para un llamado memorando de entendimiento que Grecia negocia con sus acreedores internacionales y que hoy revela el rotativo alemán Süddeutsche Zeitung.

Este contempla también que Grecia podrá retrasar la aplicación de las reformas de su mercado laboral y en el mercado energético, así como el aplazamiento de la privatización de empresas estatales y bienes inmobiliarios.

Con ello el Gobierno del primer ministro griego, Andonis Samarás, recibirá el próximo plazo de ayudas por valor de 32.000 millones de euros de sus socios europeos, aunque con la condición de que su coalición se ponga de acuerdo sobre el paquete de ahorro, lo que no se consiguió, sin embargo, la pasada noche.

Süddeutsche Zeitung revela también que con las privatizaciones Atenas espera ingresar 8.800 millones de euros en vez de los 19.000 millones de euros calculados inicialmente.

Sin embargo, no queda claro cómo se podrá cerrar el agujero financiero para los años 2013 y 2014 que se producirá como consecuencia de las concesiones a Grecia para retrasar el cumplimiento de sus objetivos y que asciende de 15.000 a 18.000 millones de euros.

Añade que tampoco se ha aclarado aún como se financiará Grecia a partir de 2014 y subraya que la decisión de los socios europeos de dar más tiempo al país para cumplir con sus compromisos se debe a que su Gobierno ha comenzado por fin a aplicar las reformas de manera clara.

Igualmente subraya que los nuevos problemas financieros de Grecia tienen su base menos en errores políticos que en la recesión económica del país, que los países donantes no se esperaban de tanta gravedad.

El rotativo destaca asimismo que la canciller alemana, Angela Merkel, y otros dirigentes de la UE que hasta ahora mantenían una postura de dureza se han convencido de que una salida de Grecia de la zona del euro conlleva demasiados riesgos políticos y económicos.

Aunque Grecia se encontrará al borde de la bancarrota a finales de noviembre y depende del próximo plazo de ayudas, éstas no se harán efectivas hasta que se suscriba dicho memorando de entendimiento y se presente el informe de la troika.

Para conseguir los 18.000 millones de euros suplementarios que necesita Grecia se ha estudiado en Bruselas la posibilidad de dar a Atenas más dinero para un programa de recompra de deuda pública que actualmente se cotiza muy a la baja en los mercados internacionales.

El diario señala que se estudia igualmente la posibilidad de llevar a cabo una condonación indirecta de la deuda griega bajando los tipos de interés de créditos ya concedidos.

Finalmente destaca que el titular alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, ya se ha pronunciado a favor de aumentar los plazos para que Grecia cumpla con sus compromisos.

El jefe del Tesoro germano considera prioritario construir en Grecia una administración efectiva que se atenga a los estándares de los restantes país de la UE y eso, dijo, "lleva tiempo y necesita de grandes esfuerzos".