Autoridades brasileñas y grupos de defensa de los indios negaron hoy que las etnias Kaiowá y Guaraní estén preparando un "suicidio colectivo" en respuesta a una orden de desalojo de tierras y subrayaron que además ya está planteado un recurso ante la justicia para que no se concrete.

Tanto la estatal Fundación Nacional del Indio (Funai) como el Consejo Misionero Indigenista (Cimi), dependiente del episcopado católico, salieron al paso de versiones publicadas en la prensa y en redes sociales sobre la supuesta inminencia de un suicido colectivo por parte de un grupo de 170 indígenas del estado de Mato Grosso do Sul, de los cuales 70 son menores de edad.

Fuentes de la Funai dijeron hoy a Efe que los líderes indígenas consultados aclararon que no tienen intención de suicidio como alega la prensa, sino de permanecer en el lugar a cualquier costo.

El área en disputa está en la Hacienda Cambará, próxima a la reserva indígena Pyelito Kue y en la jurisdicción de Iguatemi, municipio cercano a la frontera con Paraguay.

La orden de desalojo fue notificada hace diez días a los indígenas acampados en las márgenes del río Joguico, zona que consideran parte de sus tierras ancestrales, y la Funai ya presentó un recurso ante el Tribunal Regional Federal de la Tercera Región para pedir que sea suspendida.

La Funai está a la espera de que la justicia se pronuncie, pero aclaró que tampoco hay una fecha definida para el desalojo.

En los mismos términos se pronunció el Cimi en un comunicado.

"El Cimi considera que en la carta enviada por los indígenas Kaiowá y Guaraní de Pyelito Kue no hay ninguna mención sobre el supuesto suicidio colectivo tan difundida y comentada por la prensa y las redes sociales", según el Cimi.

Para la comisión del episcopado, los indios se refieren a una muerte colectiva en el contexto de la lucha por su tierra, "es decir que están dispuestos a morir en sus tierras tradicionales y nunca abandonarlas si la justicia y los pistoleros contratados por los hacendados insisten en sacarlos".

"No se trata de un suicidio colectivo. Es necesario desestimular la reproducción de tales mentiras, como la que se difunde por internet con fotos de indios ahorcados", según el Cimi.

La comisión aclaró que el suicidio entre los indios Kaiowá y Guaraní es un fenómeno recurrente relacionado a la pérdida de sus tierras, a la falta de perspectivas y la violencia que sufren pero nunca de forma "masiva, colectiva, organizada o anunciada".

Según cifras del Cimi, 555 indios de las dos etnias se suicidaron en el periodo 2003-2010, en algunos casos por alcoholismo.

La guaraní es la segunda mayor etnia de Brasil (43.000 miembros).

Las versiones del suicidio colectivo son atribuidas a la incorrecta interpretación de la carta que los indios enviaron tanto a la Funai como al Cimi para denunciar su situación y su disposición a resistir al desalojo.

"Concluimos que vamos a terminar muriendo en poco tiempo porque no tenemos ni tendremos perspectivas de vida digna y justa ni aquí ni lejos de aquí", según la carta en la que los indios denuncian cuatro muertes, dos por suicidios y dos por ataques de pistoleros.

"Queremos morir y ser enterrados junto a nuestros antepasados y por eso pedimos que sea decretado que fuimos diezmados y extintos totalmente, y que envíen tractores para que excaven un gran hueco en el que pueden enterrar nuestros cuerpos", agrega.