El personal de cabina de la compañía aérea alemana Lufthansa, con excepción de los pilotos, está llamado a una huelga de 24 horas en todos los aeropuertos en los que opera esta aerolínea, la mayor de Europa, para exigir mejoras salariales y la renuncia de la dirección a contratar personal externo.

El sindicato del sector, UFO, anunció esta madrugada la huelga tras terminar la pasada medianoche los paros temporales y selectivos efectuados en los aeropuertos de Fráncfort, Berlín y Múnich, que obligaron a cancelar este martes más de 300 vuelos y afectaron a más de 43.000 pasajeros.

Los responsables del aeropuerto de Múnich desplegaron medio millar de camas de campaña en sus salas para ofrecer una posibilidad de descanso a los varios cientos de pasajeros que se quedaron sin volar ante la anulación o aplazamiento de sus vuelos.

Los efectos de la huelga de ayer se notan todavía hoy, ya que Lufthansa se ha visto obligada a cancelar una veintena de vuelos con destino o salida de Fráncfort y Múnich, debido a que los aparatos no se encuentran aún en sus ubicaciones previstas.

El sindicato UFO ha anunciado que el paro convocado para este viernes solo será anulado en el caso de que la dirección de Lufthansa acepte la intervención de un mediador independiente sin condiciones previas.

Tras la primera jornada de huelga el viernes pasado en el aeropuerto de Fráncfort, UFO decidió este martes extender los paros a Berlín y Múnich ante lo que califica de "postura arrogante" de la dirección de Lufthansa.

Por su parte, un portavoz de Lufthansa señaló que la huelga de ayer fue desproporcionada y atentó directamente contra los intereses de los pasajeros, principales perjudicados de las medidas de protesta del personal de cabina.

La primera jornada de la huelga el pasado viernes, de ocho horas de duración, provocó un caos en el aeropuerto internacional de Fráncfort, donde Lufthansa se vio obligada a cancelar unos 200 vuelos y el paro provocó numerosos retrasos en otros enlaces, también en terceras compañías.

UFO anunció hace una semana el inicio de los paros tras el fracaso de las negociaciones con la dirección de la compañía aérea y tras consultar a sus afiliados, que respaldaron mayoritariamente la huelga.

Tras tres años de congelación salarial y 13 meses de negociaciones infructuosas, UFO exige para el personal de cabina de Lufthansa aumentos salariales del 5 % y el compromiso de la misma de no contratar personal externo.

El sindicato sectorial representa los intereses de la mayoría de los 19.000 empleados de cabina de Lufthansa y por ahora no incluirá en sus paros a los trabajadores de las filiales Cityline, Eurowings y Germanwings.