Las autoridades electorales de Venezuela efectuaron el domingo un simulacro de votación a nivel nacional para probar los procedimientos de los comicios presidenciales que tendrán lugar en octubre, en los que el presidente Hugo Chávez enfrentará la más fuerte oposición en sus 13 años de mandato.

El Consejo Nacional Electoral dijo que más de 1.500 centros de votación fueron abiertos en todo el país para realizar la prueba de los comicios.

En las calles de Caracas, simpatizantes del presidente Hugo Chávez y del candidato opositor Henrique Capriles dijeron que el simulacro transcurrió sin contratiempos.

"Fue bastante rápido y fácil", dijo Ana Rodríguez, de 26 años, luego de que presionó su pulgar para activar la urna. "Yo nunca he votado en mi vida, pero este es un buen momento para comenzar. El voto es secreto, pero ya me decidí".

Afuera de la casilla electoral en una escuela en el centro de Caracas, los dos contendientes políticos pusieron tiendas de campaña con música a todo volumen. En el campamento de Capriles, se escuchaba salsa y música tecno, mientras que los seguidores de Chávez escuchaban música llanera (tradicional para la gente de campo en Venezuela), con letras que festejaban al actual presidente.

Asimismo, los vendedores estaban divididos. José Adolfo Escamilla vendía sombreros rojos y boinas estampadas con imágenes de Chávez, el héroe de la independencia Simón Bolívar y el revolucionario argentino Ernesto "Che" Guevara.

"Yo no voy a ningún lado con Capriles", dijo Escamilla. "Soy Chavista hasta la tumba".

Cerca de ahí, los seguidores de Capriles usaban gorras con los colores de la bandera nacional, amarillo, azul y rojo, que se ha convertido en la firma del joven candidato en sus viajes de campaña. Capriles ha visitado más de 100 poblados durante los pasados dos meses.

"Esto va a ser histórico", dijo Octavio Hernández, estudiante universitario, mientras repartía panfletos en apoyo al candidato de oposición. "Por fin vamos a sacar a este hombre".

En una entrevista telefónica transmitida en televisión a nivel nacional, Chávez dijo que estaba contento con los resultados del simulacro y felicitó a los venezolanos por su participación.

"Estamos dando una demostración, primero de eficiencia del pueblo venezolano independientemente de su ubicación en el tablero político", dijo.

Chávez desestimó las críticas hechas por algunos opositores de que el uso de un sistema de reconocimiento de huella dactilar que activa las boletas electrónicas podría asustar a algunos de los votantes que emitirán su decisión el 7 de octubre.

Por su parte, el político opositor Leopoldo López acusó a los colaboradores de Chávez de utilizar recursos estatales para movilizar a personas hacia los centros de votación. López pidió al Consejo Nacional Electoral que investigue al respecto.

El simulacro estaba programado originalmente para realizarse la semana anterior, pero se pospuso debido a la explosión que dejó numerosos muertos el fin de semana pasado en la refinería más grande del país.