El Gobierno húngaro ha pedido que el fondo encargado de tramitar las indemnizaciones a las víctimas del Holocausto, la Jewish Claims Conference (JCC), devuelva al Estado unos 9,5 millones de euros al no presentar una liquidación adecuada.

Según un comunicado del Ministerio de Administración Pública y Justicia, la JCC no ha aclarado en qué se empleó el dinero que el gobierno pagó a los sobrevivientes húngaros del Holocausto que viven en el extranjero.

"Es imposible controlar si se han efectuado los pagos o no" afirmó a Efe György Szabó, director de la fundación húngara Mazsök, que realiza los pagos a los sobrevivientes, al explicar que en la liquidación presentada solo figuran nombres, el monto y la fecha.

La JCC pide una gran cantidad de datos de todas aquellas personas que solicitan la indemnización, por lo que el director de la Mazsök no entiende por qué no han enviado esos datos a Budapest en las liquidaciones.

El Gobierno húngaro y Mazsök firmaron en 2007 un acuerdo sobre la indemnización, que resultó en un pago anual por un periodo de cinco años y que concluye en 2012.

Szabó recalcó que ya hace un año y medio que la Mazsök pide que la JCC presente los documentos necesarios para justificar los pagos y para identificar a las personas que han recibido la indemnización, que asciende a una media de 3.000 dólares (2.400 euros) anuales.

Aunque no existen datos exactos, se estima que en el mundo podrían vivir hasta 15.000 sobrevivientes húngaros del Holocausto.

Sea como sea, la Mazsök, no ha transferido a la JCC las sumas de 2011 y 2012, mientras que Szabó añadió que la fundación húngara tratará de buscar otra organización judía para que tramite las indemnizaciones en el extranjero o lo hará desde Budapest.

En este sentido el ministerio señala que la Mazsök, al no transferir el dinero a la JCC, gestiona el caso conforme a las leyes, que determinan que solo puede hacerlo después de recibir la liquidación de cuentas del periodo anterior.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis mataron a más de medio millón de los entonces 800.000 judíos que vivían en Hungría, de los que la mayoría fue deportada y asesinada en campos de exterminio en Austria, Alemania y Polonia, sobre todo en Auschwitz.

Con unos 100.000 miembros, la comunidad judía de Hungría es una de las más grandes de la Unión Europa (UE), sólo por detrás de Francia, Reino Unido y Alemania.