Dos de las 32 personas heridas por un incendio ocurrido el martes en una gasolinera de la ciudad oriental de Santiago de Cuba recibieron el alta hospitalaria, mientras 14 siguen reportadas en estado muy crítico a causa de las quemaduras sufridas, informaron hoy fuentes médicas citadas por medios locales.

La jefa del servicio de quemados de Santiago de Cuba, Olga Rodríguez, explicó que persiste el estado de esos pacientes quemados clasificados de críticos extremos y críticos, con máxima gravedad por lesiones muy extensas y peligro para sus vidas, citada en un reporte de la estatal Agencia de Información Nacional (AIN).

La especialista también detalló que otros 16 accidentados ingresados en el Hospital General Juan Bruno Zayas, están clasificados entre muy graves, graves y de cuidado.

Los enfermos por quemaduras "son muy cambiantes y expuestos a complicaciones" en todo el organismo de forma "inmediata, mediata y tardía", según Rodríguez.

Además indicó que pueden producirse complicaciones, tales como desequilibrios de líquidos derivados fundamentalmente de la deshidratación, y entre otras dolencias posibles se refirió a las infecciones respiratorias, renales y cardiovasculares.

"El equipo médico multidisciplinario está haciendo todo lo posible en el tratamiento clínico a estas personas", subrayó la doctora.

El incendio sofocado cuando amenazaba con propagarse, se produjo por el "choque mecánico de un camión estatal contra una de las bombas de gasolina" de una céntrica estación de Santiago de Cuba, ciudad ubicada a unos 950 kilómetros al este de La Habana, según un informe divulgado por medios oficiales.

Además refirieron que el impacto provocó un derrame de combustible y los peritos consideran que una chispa procedente de una motocicleta situada cerca del lugar del accidente encendió el líquido y fue la causa por la cual el fuego se extendió hasta los tanques de la estación.