Al menos ocho personas heridas y más de 50 detenidos dejó hoy una protesta de pequeños transportadores de servicio público en la ciudad colombiana de Cali (suroeste) que reclaman que sus vehículos no sean chatarrizados y ser tenidos en cuenta en el engranaje del sistema masivo de transporte.

Decenas de propietarios parquearon sus vehículos de servicio público en cercanías de la Alcaldía de Cali, lo que generó un atasco que se extendió por horas.

Al cierre del día, los transportistas se levantaron de la mesa de negociación que tenían con la Alcaldía de Cali, alegando que se les estaba violando el derecho al trabajo y al debido proceso.

Se tiene previsto que al menos unas veinte empresas que prestan sus servicios en varios sectores de la ciudad salgan gradualmente de circulación a partir del 1 de septiembre.

Según los pequeños empresarios, en la práctica se les dejaría sin trabajo, pues no serán tenidos en cuenta para hacer parte del engranaje del sistema de transporte masivo que se viene implementando en esa ciudad del suroeste del país.

Rubén Arana, uno de los voceros de los transportadores, señaló a periodistas que la protesta seguirá hasta tanto el alcalde de Cali, Rodrigo Guerrero, se siente nuevamente a dialogar con ellos y encuentren una salida conjunta.

La protesta, además de los heridos y detenidos, generó caos en el sistema de transporte que tuvo que implementar recorridos de emergencia para suplir la demanda de los usuarios.