Centenares de familiares esperaban ansiosos el miércoles el regreso de 457 presos bolivianos que fueron indultados por el gobierno de Chile como parte de un programa a reos extranjeros que cumplían condenas en penales de ese país.

Desde la frontera entre Bolivia y Chile, el director nacional de Régimen Penitenciario, Ramiro Llanos, dijo a la AP por teléfono que los presos ya están en el lado boliviano.

"Estamos esperando que migración verifique los papeles de los presos y luego los trasladaremos hasta Oruro", informó. En el grupo se incluye a cuatro niños entre dos a cuatro años.

El grupo de presos después serán trasladados hasta la región altiplánica de Oruro a unos 200 kilómetros al sur de La Paz.

El director de Régimen Penitenciario en Oruro, Emerick Medrano, informó que los reos serán recibidos por sus familiares en el estadio de esa ciudad.

Desde la localidad chilena de Colchane se registró este miércoles el traslado a Bolivia de los presos indultados.

A comienzos de agosto el gobierno chileno devolvió a Perú a 264 presos de esa nacionalidad en el inicio del plan de indultos, contemplado en una ley que redujo condenas y dispuso el indulto.

El ministro de Justicia chileno, Teodoro Ribera, quien dirigió el plan de indultos, fue el encargado de coordinar primero con las autoridades peruanas y luego con las bolivianas el traslado de los presos. La mayoría de los presos favorecidos con la medida cumplían condenas por narcotráfico.

Ribera informó a la prensa que entre los más de 450 presos bolivianos 109 son mujeres y que de acuerdo a la ley tienen la prohibición de retonar a Chile por los próximos diez años. En caso de infringir esa disposición, tendrán que cumplir el resto de las condenas que se les perdonó.

A su vez, el director del Servicio de Gendarmería, la policía penitenciaria, Luis Masferrer, destacó que el traslado de los presos bolivianos se hizo con diversas medidas de seguridad y cuidado de los presos. En una breve ceremonia realizada en la localidad fronteriza, algunas mujeres agradecieron la oportunidad que se les brinda de regresar libres a su país.

En total unos 720 extranjeros de diversas nacionalidades se acogieron y obtuvieron el indulto de unos 1.100 que solicitaron el beneficio.

La ley de indulto fue impulsada por el gobierno como una forma de descongestionar las atestadas cárceles del país, que tienen una sobrepoblación estimada en un 60%. En total, en Chile hay unos 54.000 reclusos y la ley favoreció a unos 4.500 internos.

La medida también tiene un beneficio económico pues según las autoridades el fisco chileno se ahorrará anualmente unos 10 millones de dólares.

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Colaboró con este reporte Federico Quilodrán desde Santiago.