Un equipo médico oficial ha confirmado hoy la discapacidad mental de la niña cristiana Rimsha Masih, acusada de blasfema y que permanece encarcelada a la espera de una decisión judicial, informó a Efe una fuente cercana al caso.

El director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), Sajid Ishaq, dijo que el informe médico hecho público constata que la niña es menor de 14 años -algo que había sido puesto en duda por sus acusadores y por algunos policías-, y que sufre un retraso mental.

Ishaq precisó que hoy se celebra una audiencia del caso en el Alto Tribunal de Islamabad y que, tras la publicación del dictamen médico, hay probabilidades de que la niña sea puesta en libertad e incluso absuelta, pero advirtió del riesgo que corre la menor.

"Rimsha ya no podrá vivir en este país, es demasiado peligroso", afirmó Ishaq, que recordó que muchos acusados de blasfemia mueren a manos de sus acusadores que, incluso tras una sentencia absolutoria, se toman la justicia por su mano en nombre de su visión del islam.

Los especialistas citados hoy por el diario local The News denuncian la ilegalidad del encarcelamiento de una menor de 16 años y la nulidad de los cargos de una niña cuyas capacidades mentales le impiden entender siquiera el delito del que se la acusa.

Fuentes policiales citadas por el rotativo desvelan que los agentes que detuvieron a Rimsha y realizaron la denuncia lo hicieron coaccionados por una turba de exaltados que rodearon la comisaría de Islamabad en la que estaba detenida la niña.

Según diversas versiones, la niña salió a buscar papel para usar como combustible en su hogar y recogió por error unos escritos con versos del Corán, concretamente del Qaida Nurani, un método para aprender a leer el libro sagrado musulmán.