El gobernador del Banco Central de Japón (BOJ), Masaaki Shirakawa, advirtió hoy de que resolver la cuestión de la deuda en Europa llevará "seguramente largo tiempo" y la economía global no tiene más alternativa que convivir, por ahora, con los riesgos inherentes a este problema.

En un discurso durante una reunión con empresarios en Osaka, Shirakawa consideró que la situación hay que afrontarla de forma "exhaustiva" y cada país debe hacer un esfuerzo para alcanzar "la consolidación fiscal, reformas estructurales y la estabilización y refuerzo del sistema financiero".

Para el gobernador del BOJ, además, Europa debe llevar adelante una unión fiscal e integración financiera acordes con la unión monetaria existente, tareas que definió como "esenciales y difíciles".

"Debemos afrontar la realidad de que la economía global no tiene otra alternativa que la de convivir con los riesgos inherentes al problema de la deuda en Europa durante algún tiempo", dijo.

Pese a este contexto, destacó que los mercados de dinero han permanecido ampliamente estables gracias, en buena parte, al sentimiento de seguridad que crea el hecho de que los bancos centrales tengan instrumentos para proveer liquidez al sistema.

Pero las inyecciones de liquidez son medidas de alivio "temporal" que permiten principalmente "comprar tiempo", advirtió, antes de insistir en que lo más importante es que las autoridades europeas refuercen las reformas estructurales económicas y fiscales.

Shirakawa también recordó el impacto que la situación en Europa tiene en otras economías, incluida la japonesa, que sufre de la reducción de exportaciones a esa región y de otros efectos indirectos.

"Debemos estar muy atentos al riesgo de que el problema de deuda en Europa empeore y lleve a una confusión en los mercados financieros globales, ocasionando un deterioro aún más grave de la economía global", señaló.

El gobernador del BOJ también hizo un repaso a la economía nipona, subrayó su rápida mejora tras el desastre que supuso el tsunami de 2011 y reiteró que el emisor japonés mantendrá su política de flexibilización monetaria para impulsar la recuperación.