El gobierno vasco anunció el martes un adelanto de las elecciones regionales, que pone fin a una legislatura marcada por el cese definitivo de la violencia anunciado por el grupo separatista ETA.

Los comicios tendrán lugar el 21 de octubre, cinco meses antes de agotar los cuatro años de mandato. La fecha elegida no es casualidad. Precisamente el 20 de ese mes se cumple el primer aniversario de la renuncia de ETA a sus actividades armadas tras medio siglo de una sangrienta campaña de atentados que dejó más de 820 muertos.

La convocatoria también supone la salida de la presidencia del socialista Patxi López, quien lideró el primer gobierno no nacionalista del País Vasco de la era democrática española inaugurada tras la muerte de Francisco Franco en 1975.

López dio por amortizada la legislatura y aseguró que su gobierno ya ha puesto en marcha todas las medidas para combatir la crisis y, sobre todo, ha conseguido sentar las bases para el fin de ETA, a la que Estados Unidos y la Unión Europea catalogan como organización terrorista.

"Hemos cumplido lo que prometimos", dijo López en rueda de prensa. "Hemos terminado con el terrorismo (de ETA), hemos devuelto la normalidad a Euskadi (el País Vasco) y hemos garantizado un elevado nivel de servicios públicos".

"Terminar con el terrorismo ha sido el mayor logro de la época democrática de Euskadi. Sólo por ver pasar por nuestras calles en libertad a todas las personas, sólo por eso ha merecido la pena el gobierno socialista de Euskadi", añadió.

López asumió la presidencia del gobierno vasco en 2009 gracias a un acuerdo con el Partido Popular. Rivales tradicionales en Madrid, en esa ocasión populares y socialistas se aliaron en el País Vasco para desalojar a los nacionalistas del poder.

Hace unos meses, el rechazo de López a las medidas de austeridad impulsadas por el gobierno del PP en Madrid llevaron a los populares a romper su acuerdo con los socialistas en el País Vasco y dejaron a López en minoría parlamentaria.

A pesar de que el presidente socialista dijo que su intención era concluir su mandato, finalmente decidió adelantar la cita con las urnas.

Las encuestas que maneja la agencia pública vasca del Euskobarómetro prevén una victoria del Partido Nacionalista Vasco, que gobernó la región durante 30 años ininterrumpidos hasta la llegada de López.

Le sigue de cerca en intención de voto la coalición independentista vasca Bildu, que incluye partidos que fueron proscritos en las elecciones del 2009 por sus vínculos con ETA.