Casi nueve de cada 10 latinoamericanos vivirán en ciudades para el año 2050, de acuerdo con un reporte de Naciones Unidas difundido el martes.

El informe del Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos dice que la región es la más urbanizada del mundo, y que 80% de la población ya vive en ciudades.

El crecimiento en las urbes fue "traumático, y en ocasiones violento, debido a su velocidad, marcada por el deterioro del ambiente y, sobre todo, por una profunda desigualdad social", dice el reporte.

"El principal desafío es desarrollarse de una forma que se detengan las enormes disparidades que existen dentro de las ciudades", dijo Erik Vittrup, oficial principal en Asentamientos Humanos de la Oficina Regional de ONU Hábitat para América Latina y el Caribe. "Hay otras ciudades que han pasado por estas transformaciones urbanas y no tienen este nivel de iniquidad; la prosperidad no fue para todos".

El documento también señala que la región está en condiciones para experimentar un cambio positivo. El crecimiento demográfico en las ciudades ha disminuido a sólo 2% anual y la economía se ha estabilizado, lo que hace que este momento sea propicio para invertir en infraestructura, vivienda y servicios básicos necesarios.

"Estamos al final de una era de explosión urbana, con pocas excepciones", agregó Vittrup. "Estamos presenciando una reducción en la pobreza en la indigencia en áreas urbanas, al igual que en el desempleo".

América Latina, dijo, destaca por "una nueva transición urbana a la calidad de vida, equidad y sostenibilidad".

Aunque el porcentaje de población que vive en condiciones precarias en barrios pobres urbanos ha descendido, el número de personas que viven en tales condiciones se ha incrementado a 111 millones en toda la región. Frecuentemente son segregados social y espacialmente, y tienen acceso limitado a servicios básicos, servicios públicos, empleo y transporte.

"Hasta hace poco, las políticas públicas estaban enfocadas en construir nuevas viviendas en lugar de enfocarse en mejorar la calidad de las ya existentes", indicó Vittrup.

También hay casos como en México, donde se construyeron nuevas viviendas lejos de donde se necesitan con el objetivo de optimizar la ganancia económica de los inversionistas, dejando 5 millones de casas vacías en un país donde millones viven en condiciones de disparidad.

Otra razón para preocuparse es la expansión urbana descontrolada, indicó Vittrup. Aunque el crecimiento demográfico en las ciudades latinoamericanas se ha desacelerado, las ciudades siguen creciendo físicamente.

Esto le pasa factura al medio ambiente y vuelve más complejo gobernar las ciudades, agregó el funcionario de la ONU. También incrementa el costo de la energía e infraestructura al disminuir las economías a escala y aumentar las comunidades privadas y otras formas de vivienda segregada.