La Policía de Okinawa (suroeste de Japón) comenzó hoy a interrogar a los diez activistas japoneses que desembarcaron ayer en las disputadas islas Senkaku, en medio de la creciente tensión diplomática y las protestas en China.

Los activistas tomaron tierra sin autorización a primera hora del domingo en la isla de Uotsuri, la mayor de este pequeño archipiélago administrado por Japón y cuya soberanía reclaman también China (que lo conoce como Diaoyu) y Taiwán (que lo llama Tiaoyutai).

Todos ellos viajaban en una flotilla que había partido desde Okinawa hasta las proximidades de las Senkaku para celebrar un homenaje a los fallecidos en esas aguas durante la II Guerra Mundial.

El suceso tuvo lugar cuatro días después de que catorce activistas chinos fueran detenidos por la Guardia Costera nipona por desembarcar en ese mismo islote, en un gesto simbólico para reclamar a su vez la soberanía china del lugar.

Los ciudadanos chinos fueron deportados el viernes sin que se presentaran cargos en su contra, a fin de evitar mayores fricciones con Pekín, que había tachado el arresto de ilegal.

Por su parte, los activistas japoneses están siendo interrogados por desembarcar sin autorización oficial, aunque Tokio ha insistido en que se trata de un asunto interno.

Los últimos sucesos han aumentado la tensión diplomática entre ambos países y desatado protestas contra Japón en diversas ciudades de China, donde ayer cientos de personas, hasta miles en algunos casos, salieron a las calles para reclamar con proclamas nacionalistas su soberanía sobre las Senkaku/Diaoyu.

Las pequeñas islas son un constante foco de conflicto entre Japón y China, que en 2010 llegó a suspender temporalmente sus relaciones de alto nivel con Tokio por la detención del capitán de un pesquero chino en esas aguas.

También causó una fuerte polémica el anuncio a mediados de abril del gobernador de Tokio, Shintaro Ishihara, que propuso adquirir el terreno de varias de las islas en manos de propietarios privados.

Para ello lanzó una campaña de donaciones a través de la página web de del Gobierno Metropolitano de Tokio, que en cuatro meses ha alcanzado más de 14 millones de euros gracias a las aportaciones de casi 98.000 personas o empresas.

Según la agencia japonesa Kyodo, que no identifica a sus fuentes, el Gobierno nipón estudiaría reemplazar en septiembre a sus actuales embajadores en EE.UU., China y Corea del Sur, en un intento de reestructurar sus las relaciones diplomáticas con estos países.