El viceprimer ministro belga Johan Vande Lanotte ha criticado los mensajes lanzados por la Agencia Federal de Control Nuclear de Bélgica (AFCN) tras los problemas encontrados en la vasija del reactor de Doel 3 y ha acusado a su director, Willy De Roovere, de "crear pánico" con sus palabras.

"En lugar de crear el pánico en los medios de comunicación, sería mejor que informase con precisión al Gobierno y los ciudadanos de los riesgos y de lo que se debe hacer", ha dicho Vande Lanotte al diario "De Standaard".

El viceprimer ministro, responsable de Economía y Consumo, ha lamentado que la información que está ofreciendo la AFCN no sea del todo coherente.

A las críticas se ha sumado también el secretario de Estado de Energía, Melchior Wathelet, quien ha lamentado el "mensaje catastrofista" de De Roovere.

El director de la AFCN aseguró el pasado sábado en una entrevista con el diario "De Morgen" que es probable que los problemas detectados en Doel 3 se den también en otros reactores, empezando por el de Tihange 2, que Bélgica inspeccionará en las próximas semanas.

"Me parecería sorprendente que no hubiese nada", dijo De Roovere en la entrevista, en la que alertaba además de que si los indicios de miles de pequeñas fisuras detectadas en Doel se deben a un problema del acero utilizado, las anomalías podrían repetirse en las 350 centrales de la misma generación repartidas por todo el mundo.

Para el Centro de Estudios de la Energía Nuclear (CEN) de Bélgica, sin embargo, esa conclusión resulta "prematura", según ha asegurado hoy en un comunicado.

En la nota, el CEN desmiente al periódico "Het Laatste Nieuws", que hoy atribuía al director general del centro, Eric van Walle, unas declaraciones en las que se aseguraba que todos los reactores de la misma generación que Doel 3 podrían presentar anomalías.

Según el centro, Van Walle no dijo eso en ningún momento.

"El CEN cuenta con una importante experiencia en materia de vasijas de centrales nucleares, sin embargo, estima que hoy toda conclusión sería precipitada, conviene esperar a los resultados del estudio", añade la nota.

El reactor de Doel 3, construido en los años 70, se encuentra parado temporalmente para ser sometido a nuevas inspecciones.

Las autoridades belgas van a analizar también esa parte del reactor de Tihange 2 (en el sur del país), construida por la misma compañía holandesa, Rotterdamsche Droogdok Maatschapij.

Esa empresa, ya desaparecida, produjo componentes para una veintena de centrales en distintos países, incluidas las españolas de Garoña, en Burgos, y Cofrentes, en Valencia.

Bélgica dio detalles de sus hallazgos a otros países en una reunión de expertos celebrada el pasado jueves en Bruselas, en la que participaron España, Estados Unidos, Francia, Suiza, Suecia, Holanda, Alemania y Reino Unido.

La AFCN ha convocado un nuevo encuentro de este tipo para octubre, cuando espera poder dar a conocer los resultados de las nuevas pruebas que se están llevando a cabo en Doel 3 y tener más información sobre la situación del otro reactor bajo sospecha.

La agencia, en todo caso, ha repetido en numerosas ocasiones que las posibles fisuras no plantean ningún riesgo ni para población, ni para los trabajadores de las centrales, ni para el medio ambiente.