La policía antimotines irrumpió el jueves en tres escuelas de enseñanza secundaria de esta capital que estaban en poder de sus alumnos que demandan reformas en la educación, y detuvo al menos a 85 de ellos.

Los desalojos se efectuaron por orden de Pablo Zalaquett, alcalde de la municipalidad de Santiago, de la cual dependen esos establecimientos educacionales. Los agentes policiales llegaron de madrugada y utilizaron carros lanza agua y bombas de gases lacrimógenos para expulsar a los alumnos.

Los policías actuaron simultáneamente en los liceos Darío Salas, donde había unos 100 estudiantes, y Miguel de Cervantes, ocupado por una cantidad menor. En ambos casos fueron detenidos 85 estudiantes de ambos sexos. El tercer establecimiento desalojado fue el Confederación Suiza.

Los estudiantes denunciaron excesiva violencia en el procedimiento de desalojo, lo que fue negado por el comandante policial Marcelo Teubert, quien dirigió el operativo.

La gobernadora de Santiago, Cecilia Pérez, llegó también hasta uno de los establecimientos desalojados por la fuerza para expresar el respaldo del gobierno a la acción.

Los colegios se encontraban ocupados por sus estudiantes desde la semana pasada como una forma de hacer presión sobre las autoridades.

Los estudiantes universitarios y secundarios sostienen que el ministerio de Educación, Harald Beyer, se ha negado a dialogar sobre sus demandas. Beyer es el tercer ministro de esa cartera en los dos años y medio del gobierno del presidente Sebastián Piñera. Sus dos antecesores salieron tras las masivas protestas estudiantiles del año pasado.

Vocero de los estudiantes secundarios advirtieron que en caso de desalojos, como ocurrió este jueves, insistirán en las tomas.

Pero el alcalde Zalaquett señaló que pidió a la policía impedir las retomas emplazando efectivos en las afueras de las colegios. Acusó a algunos maestros de promover la ocupación de los establecimientos apoyando la acción de los estudiantes y denunció que los ocupantes efectuaron destrozos en los establecimientos.

Varios encapuchados que salieron aparentemente del colegio Darío Salas atacaron a periodistas de una estación de televisión que cubrían la ocupación y desalojo y destruyeron sus equipos de prensa.