El ministro francés del Interior, Manuel Valls, defendió hoy la acción policial durante los disturbios que se produjeron en la noche del lunes al martes en Amiens, donde cinco personas fueron detenidas en las últimas horas, y aseguró que se ha restablecido el orden gracias al envío de más efectivos.

"Hemos restablecido el orden al poner medios", afirmó en una entrevista a la emisora de radio "France Inter" Valls, que recordó que en las dos últimas noches no se han repetido los altercados.

Insistió en que "nada puede justificar ni excusar la violencia" contra los agentes, 16 de los cuales resultaron heridos en los incidentes de comienzos de semana.

"Las fuerzas del orden hicieron su trabajo", señaló en defensa de los policías, de los que recordó que fueron objeto de disparos de perdigones y de morteros por parte del centenar de alborotadores.

En cuanto a las críticas y abucheos con que fue recibido cuando se desplazó a las zonas del norte de Amiens donde se produjeron los disturbios el martes por la tarde, el ministro dijo que sabía que en ese barrio "hay mucha desesperanza" porque el desempleo es del 40 %, y del 50 % para los jóvenes y que "se espera mucho de nosotros" tras la decepción por la acción del anterior Gobierno de derechas.

Además, puso el acento en que "la inmensa mayoría de los habitantes de esos barrios reclaman, exigen que las autoridades gubernamentales (...) restablezcan el orden republicano".

Dijo que había ido a Amiens tras los altercados "para tranquilizar a los habitantes, para decirles que aumentarán los medios para garantizar el orden" y "no para insultar a la población", en respuesta a una pregunta sobre en qué se diferencia su política de la del anterior presidente, el conservador Nicolas Sarkozy.

La prefectura (delegación del Gobierno) de Amiens indicó que las cinco detenciones de la pasada noche estaban "en relación directa" con los disturbios, en los que se quemaron tres edificios públicos, además de decenas de coches, papeleras, contenedores y otro mobiliario urbano.