Un banco británico acusado de confabularse con el gobierno iraní para lavar miles de millones de dólares estará sujeto a vigilancia durante dos años en su sucursal de Nueva York y designará personal permanente para tareas de supervisión y auditoría, como parte de un acuerdo por 340 millones de dólares con los reguladores financieros de Estados Unidos.

El superintendente de servicios financieros del Departamento de Estado, Benjamin Lawsky, dijo el martes que el banco Standard Chartered pagará la sanción civil al estado y reforzará la supervisión de las transacciones al exterior.

La portavoz de Standard Chartered, Julie Gibson, anticipó un pronto acuerdo formal con todos sus detalles. El anuncio en Nueva York, dijo, estipuló los términos del acuerdo, incluso el pago de los 340 millones.

Se aplazó una audiencia sobre la cuestión prevista inicialmente para el miércoles en Nueva York. Todavía no se fijó la fecha para el pago civil, que irá al fondo general del estado.

La portavoz de la Reserva Federal, Barbara Hagenbaugh, dijo que el banco central estadounidense "sigue trabajando con las otras agencias sobre una resolución amplia".

Estados Unidos impone sanciones financieras a sus enemigos políticos para obstaculizarles el acceso al sistema financiero mundial. El objetivo es asfixiar a los bancos y otras fuentes de capital, limitando su crecimiento económico y su capacidad para comprar armas, alimentos y otros artículos disponibles por medio del comercio mundial. Las sanciones aseguran que los bancos estadounidenses no se involucrarán.

Otros bancos extranjeros con operaciones en Estados Unidos han arreglado casos de sanciones con las autoridades estadounidenses en los últimos años. El holandés ING Bank NV accedió en junio a pagar 619 millones de dólares para zanjar acusaciones de que transfirió secretamente miles de millones de dólares por medio del sistema financiero estadounidense en nombre de clientes iraníes y cubanos.

El fiscal de Manhattan Cyrus Vance ha estado investigando durante más de un año al banco Standard Chartered.

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La periodista de The Associated Press Marcy Gordon en Washington, D.C. colaboró para este despacho.