La venta de vehículos importados en el mercado brasileño cayó el 24,9 por ciento entre enero y julio de este año, en comparación con el mismo período de 2011, según informó hoy la patronal que reúne a las marcas que no tienen fábricas en el país.

La Asociación Brasileña de las Empresas Importadoras de Vehículos Automotores (ABEIVA) señaló en un comunicado que "la viabilidad de negocios en nuestro sector llega a un punto insostenible" y apuntó como responsables del resultado a los incentivos del Gobierno destinados para la producción nacional y a la devaluación del dólar.

En los siete primeros meses del año se vendieron 81.710 vehículos importados de marcas sin fábrica en Brasil, frente a 108.864 unidades comercializadas entre enero y julio de 2011.

La participación de los vehículos importados en las ventas generales del sector pasó del 5,65 por ciento en los primeros siete meses de 2011 para el actual 4,12 por ciento registrado entre el 1 de enero y el 31 de julio de este año.

En julio, las ventas de ese tipo de vehículos importados presentaron una contracción del 41,5 por ciento frente al mismo mes del año pasado y del 4,1 por ciento ante junio de 2012.

Algunas marcas, como las chinas Effa y Lifan no registraron ventas en el mes, con automóviles proyectados para las clases populares, mientras que la británica Rolls Royce, con modelos de lujo, también mantuvo sus ventas en cero en julio.

La ABEIVA alertó sobre las "consecuencias irreversibles" en caso del Gobierno no implementar un plan de cuotas que derogue las 30 condiciones extras que los importadores sin fábricas en el país deben cumplir frente a los que cuentan con una línea de producción nacional.

Sin ese "tratamiento justo", que reclama la patronal, el sector presentaría una reducción de 10.000 puestos de trabajo hasta el fin de año.