La economía francesa se mantuvo estancada entre abril y junio por tercer trimestre consecutivo, de forma que por el momento escapa a la recesión, lo que llevó al Gobierno a mantener sus previsiones de un crecimiento del 0,3 % para el conjunto de 2012.

El Instituto Nacional de Estadística (INSEE), en sus primeros resultados para el primer trimestre indicó hoy que la evolución nula del Producto Interior Bruto (PIB) se debió a una caída del consumo (0,2 %) y a un impacto negativo del comercio exterior (cinco décimas), compensado por la inversión y la constitución de existencias por las empresas.

La producción de bienes y servicios manufacturados disminuyó un 1 % durante esos tres meses, tras haberlo hecho un 0,9 % los tres precedentes, mientras los servicios progresaron un 0,2 %, como entre enero y marzo, precisó el INSEE en un comunicado.

El principal elemento positivo fueron los gastos en inversión, que subieron un 0,6 % después de haber bajado un 0,8 % en el primer trimestre.

La contribución negativa del comercio exterior tuvo que ver con una aceleración de las importaciones (+1,8 % tras haber crecido un 0,6 % a comienzos de año) al tiempo que las exportaciones se mantuvieron poco dinámicas (+0,2 % tras +0,1 %).

Los datos del INSEE desmienten las previsiones del Banco de Francia, que la semana pasada había estimado que el PIB del país había caído un 0,1 % en el segundo trimestre e iba a hacer otro tanto en el tercero, lo que hubiera significado técnicamente la entrada en recesión.

El ministro de Economía, Pierre Moscovici, aunque reconoció que las cifras del segundo trimestre "no son excelentes", puso el acento en que confirman que la situación es diferente en Francia y en otros países como Italia o España, que están en recesión y en que "los signos más positivos vienen de la inversión" por las expectativas de las empresas.

Moscovici, en una entrevista a la emisora de radio "Europe 1", reafirmó su objetivo de crecimiento del 0,3 % para el conjunto de 2012, porque dada la evolución hasta mediados de año, aunque continuara el estancamiento en el segundo semestre habría un alza del PIB del 0,2 % y dijo esperar que el tercer y cuarto trimestre sean "más positivos".

"La previsión del 0,3 % (...) es prudente (...) es razonable", subrayó el ministro, antes de confirmar igualmente su previsión de un crecimiento del 1,2 % en 2013 y la reducción ese ejercicio del déficit público al 3 % del PIB.