Desconocidos lanzaron hoy bombonas cargadas con explosivos en los alrededores de una subestación eléctrica en el convulso departamento colombiano del Cauca, sin que se registraran víctimas, informaron fuentes castrenses.

El comandante de la Tercera Brigada del Ejército, el general Ricardo Jiménez, señaló a periodistas que las explosiones se registraron en Guachené y causaron destrozos en las vidrieras de la subestación.

"La explosión se registró en inmediaciones de la subestación eléctrica de Páez", relató el coronel Jiménez quien dijo no tener reportes de muertos o heridos por la acción de la que no señaló a posibles autores.

Algunos sectores de las poblaciones de Guachené y Puerto Tejada quedaron sin energía eléctrica.

Desde hace semanas, el Cauca es escenario de enfrentamientos entre tropas del Ejército y guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

A raíz de esa situación, los indígenas Nasa exigen la salida de sus territorios ancestrales por "la inaceptable violencia" que generan.

Las autoridades nasa adelantan diálogos con el Gobierno nacional para buscarle una salida al conflicto derivado de estos enfrentamientos.

La víspera, y tras varios desencuentros, las partes acordaron seguir en la mesa de diálogos y la próxima cita será el martes 14 de este mes, en el resguardo La María, ubicado en Piendamó.

Los indígenas invitaron al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, para que los "acompañe y escuche".

Previo a este encuentro, los indígenas realizarán este viernes una marcha pacífica en Popayán, la capital departamental.

Allí, los aborígenes reiterarán que tanto las FARC como el Ejército deben salir de sus territorios ancestrales, defenderán su derecho a ejercer pleno dominio sobre los resguardos y rechazarán los señalamientos de afinidad o pertenencia a las guerrillas.

El Gobierno colombiano ha dicho que no retirará la fuerza pública ni del Cauca ni de ningún lugar del país.

Hace un mes, los nasas se declararon en "resistencia permanente", estado que llevó a que la guardia indígena, armada con bastones de madera, expulsara el pasado 11 de julio a un contingente de soldados que acampaban en el cerro Berlín de Toribío, cuyo control fue reasumido por las tropas al día siguiente.