Ernesto se debilitó el miércoles a tormenta tropical a su paso por la península de Yucatán en México luego de ingresar a tierra horas antes como huracán.

Sus vientos máximos sostenidos decrecieron a 110 kilómetros por hora (70 mph) y se espera que se debilite aún más a medida que se desplaza sobre tierra. Pero el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos advirtió que podría convertirse de nuevo en huracán una vez que llegue a la Bahía de Campeche.

La tormenta tenía su vórtice unos 85 kilómetros (55 millas) al oeste-noroeste de la ciudad de Chetumal, México, y se desplazaba con rumbo oeste a casi 24 kph (15 mph).

Cuando tocó tierra por el pueblo de Mahuahal poco antes de la medianoche del martes, Ernesto tenía vientos sostenidos de 140 kph (85 mph) y pasó por un área escasamente poblada. La llegada de la tormenta el martes obligó a centenares de pescadores a huir de aldeas costeras hacia albergues y numerosos turistas fueron evacuados.

Luana Antonicelli, turista australiana de 23 años, dijo que ella y su hermano de 20 años abandonaron su cabaña en la selva tropical de la costa y decidieron pasar la noche en el hotel Tulum. El lugar es de una sola planta con 20 habitaciones a unos tres kilómetros (dos millas) tierra adentro.

"La gente en el lugar donde estábamos nos dijo que nos adentráramos en la localidad debido a que era muy peligroso permanecer allí (en la costa)", apuntó.

El guía de turistas, Cruz García, vino a uno de los albergues con su esposa desde Punta Allen, un asentamiento costero.

"Quedarse era peligroso debido a un aumento de la marea y podría haber un desastre", señaló García, quien dijo que ha tenido la experiencia de dos huracanes poderosos en el estado vecino de Campeche.

Las autoridades del estado mexicano de Quintana Roo trasladaron a más de 1.300 turistas de las zonas turísticas de Mahuahal, Balacar y otros lugares hacia Chetumal, que se ubica en una bahía y según los pronósticos registraría menos lluvias y vientos que la costa. Dos cruceros postergaron sus llegadas a la Riviera Maya.

En la ciudad de Tulum, unos 6.000 turistas fueron alojados en hoteles que a decir de las autoridades son los suficientemente firmes para funcionar como albergues contra tormentas. Las autoridades también dispusieron que dos jardines de niños sirvan para alojar a 220 personas.

Soldados y policías trasladaron a 600 habitantes del pueblo pesquero de Punta Allen en Quintana Roo, donde las autoridades abrieron refugios de emergencia y comenzaron a preparar la evacuación de otras poblaciones costeras.

En Guatemala, Ernesto pasó todavía como tormenta tropical con fuertes lluvias en el noroeste. Las autoridades han llevado equipos de emergencia y ayuda humanitaria a los departamentos de Alta Verapaz, Petén e Izabal. De momento no informaron de víctimas ni daños.