El Banco Santander obtuvo un beneficio neto de 1.704 millones de euros (unos 2.068 millones de dólares) en el primer semestre del año, el 51 % menos que un año antes, tras cubrir más del 70 % de la nueva normativa de riesgo inmobiliario aprobada por el Gobierno.

En una nota remitida hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la entidad española añade que la exposición al sector inmobiliario se ha reducido en 3.700 millones de euros en seis meses, hasta 28.262 millones.

A cierre de junio, la morosidad del grupo había aumentado hasta el 4,11 %, una tasa que en España era del 5,98 %, a consecuencia de la caída del crédito.