Las autoridades del estado brasileño de Río de Janeiro reforzaron hoy la presencia policial en Nova Brasilia, una favela que había sido "pacificada" y en la que anoche fue asesinada a tiros una policía, según fuentes oficiales.

Se trata del primer caso de asesinato de policía registrado en una de las "favelas pacificadas", como son conocidas las barriadas pobres de Río de Janeiro que hasta hace pocos meses eran controladas por bandas de narcotraficantes y que fueron ocupadas por la Policía o el Ejército.

Nova Brasilia es una de las favelas del Complexo do Alemao, el conjunto de barriadas pobres que durante décadas fue el principal bastión de las bandas que controlan el tráfico de drogas en Río de Janeiro y cuyo control fue retomado por las autoridades en noviembre de 2010 en una operación en la que fueron usados hasta blindados del Ejército.

Pese a la aparente paz que reina en la mayoría de las áreas pacificadas desde que la secretaría de Seguridad Pública instaló puestos policiales permanentes en las mismas, la policía Fabiana Aparecida dos Santos, de 30 años, murió anoche tiroteada en Nova Brasilia.

La uniformada, formada hace un año en la Academia de la Policía, estaba en un puesto policial que fue atacado a tiros de fusil por desconocidos.

Dos Santos "es la más reciente víctima de los fusiles de alto poder utilizados por los narcotraficantes que aún resisten a la pacificación en el Complexo do Alemao", según un comunicado de la Secretaría de Seguridad Pública de Río de Janeiro.

El "proceso de pacificación seguirá el curso previsto en la región hasta que sea consolidada la reconquista de territorio en esas comunidades, con su devolución completa y pacífica a Río de Janeiro", agrega la nota.

Tras el ataque y un intercambio de disparos, la seguridad en la barriada fue reforzada con agentes del Batallón de Operaciones Especiales de la Policía Militarizada.

La Unidad de Policía Pacificadora (UPP) de Nova Brasilia fue la primera de las ocho instaladas en las favelas del Complexo do Alemao y el vecino barrio de Penha.

El asesinato se produjo tan sólo dos semanas después de que el Ejército concluyera su repliegue de ese complejo de favelas.

Los militares que garantizaban la seguridad en estas barriadas de la zona norte de Río de Janeiro comenzaron a retirarse en marzo pasado y los últimos abandonaron la región, de 40.000 habitantes, la primera semana de julio.

Los soldados se retiraron gradualmente en la medida en que el Gobierno regional de Río de Janeiro fue abriendo nuevas UPP en favelas que durante muchos años fueron dominadas por pistoleros y en las que actualmente actúan 2.150 policías.

La instalación de las UPP forma parte de una política iniciada por el Gobierno regional de Río de Janeiro en 2008 para expulsar a las bandas de narcotraficantes de las favelas de la ciudad antes de los Juegos Olímpicos que la ciudad organizará en 2016.

El Complexo do Alemao y la vecina favela de Vila Cruzeiro, en el barrio de Penha, eran considerados como los principales fortines del Comando Vermelho, la mayor organización criminal de Río de Janeiro.

Los policías y militares tomaron el conjunto de barriadas el 28 de noviembre de 2010 con la ayuda de tanques y carros blindados, en una acción que no dejó ni muertos ni heridos porque los pistoleros huyeron antes de la operación.