Un grupo de conspiradores con una estructura compleja fue implicado en el ataque suicida con explosivos que la semana pasada causó la muerte a cinco turistas israelíes en Bulgaria, informó el martes el primer ministro búlgaro, Boiko Borisov.

El grupo estuvo al menos un mes en Bulgaria antes del atentado, que también le costó la vida al conductor búlgaro del autobús en que viajaban los israelíes, agregó Borisov.

La información confirma las sospechas de que no actuó solo el suicida que atacó el miércoles el autobús repleto de vacacionistas israelíes.

Sin embargo, el primer ministro se abstuvo de ofrecer evidencias u otros detalles. Tampoco mencionó el número de los otros supuestos implicados en el atentado en la ciudad de Burgas, y declinó respaldar las afirmaciones israelíes de que Irán y el grupo miliciano libanés Jezbolá participaron en el ataque.

Los conjurados utilizaron "vehículos arrendados, estuvieron en ciudades diferentes para que no fueran vistos juntos, y en ninguna cámara de seguridad se ve a dos juntos en un mismo lugar", dijo Borisov, al hacer las declaraciones acompañado del jefe antiterrorismo de la Casa Blanca, John Brennan, de visita en Bulgaria.

Borisov dijo que los sospechosos eran "excepcionalmente hábiles" y que operaron con "estrictas reglas conspirativas". Indicó que las muestras genéticas del atacante han sido compartidas con todos los servicios de seguridad sin que hasta ahora se encuentren otras iguales.

"No había ninguna posibilidad de evitar ese acto de violencia", afirmó. "Sólo podríamos haberlo detectado por suerte o si los servicios nos hubieran informado que ese tipo de actividades se estaban realizando en Bulgaria".

Brennan anunció que Estados Unidos colabora con Bulgaria y también se abstuvo de responsabilizar a Irán o Jezbolá, ambos enemigos acérrimos de Washington.

Los investigadores saben que el supuesto atacante usaba varios alias y llevaba peluca y disfraz cuando fue captado por una cámara de seguridad, según un funcionario europeo de seguridad que habló en forma anónima porque carecía de autorización para informar de la indagación.

Varios funcionarios de Israel y Bulgaria realizaron el martes una ceremonia en el aeropuerto de Burgas en memoria de las víctimas, con un minuto de silencio y la interpretación de los himnos nacionales.

El ministro israelí de Turismo, Stas Misezhnikov, que colocó una ofrenda floral, dijo que sus connacionales seguirán visitando Bulgaria.

Por el ataque, sin embargo, miles de israelíes cancelaron planes de vacaciones en Bulgaria.