Un narcoparamilitar colombiano, condenado ya a 40 años de prisión por homicidio, fue capturado en Honduras, de donde planeaba pasar a México para instalarse definitivamente, indicó el jueves la policía colombiana.

Alexander Montoya Usuga, de 33 años, alias El Flaco, es señalado por las autoridades colombianas de ser el segundo al mando de la banda "Los Urabeños" y calculan que sólo en lo que va de este año habría enviado más de 30 toneladas de cocaína a sus contactos con la banda mexicana de Los Zetas.

El detenido "esta sindicado del transporte y envío de más de 30 toneladas de cocaína durante este año...se encontraba en Honduras consolidando las rutas de envío de...cocaína, especialmente vía Centroamérica, hacia destinos de Estados Unidos y Europa. Tenía una alianza de narcotráfico con el cartel de Los Zetas, de México", dijo en la jornada el general José León Riaño, director de la Policía Nacional colombiana, en conferencia de prensa.

Según el oficial, el capturado comenzó a hacer contactos con distintos grupos de narcos en México en los últimos años, logrando hacer el contacto con miembros de Los Zetas y enviaba la droga en avionetas que salían incluso desde Bogotá y Medellín, en el noroeste del país, generalmente rumbo hacia Honduras, donde se estableció hace unos tres meses.

Montoya fue detenido el lunes en un hotel de la localidad hondureña de La Ceiba, donde fue ubicado por un trabajo conjunto de seguimiento entre las policía colombiana y la del país centroamericano, añadió.

Tras confirmarse su identidad, Montoya fue deportado la noche del miércoles a Colombia, explicó el jefe policial. El capturado se desmovilizó en el 2004 del grupo paramilitar "Bloque Calima" pero más tarde retomó las armas y el negocio del narco, indicó.

De acuerdo con el director policial colombiano, Montoya además había alquilado tres casas en La Ceiba para dormir cada día en un sitio diferente y su plan era pasar de forma clandestina a México y "radicarse allí definitivamente bajo una identidad falsa".

Montoya, quien no tiene un pedido pendiente de extradición de Estados Unidos, además de haber sido condenado ya en Colombia a 40 años de prisión por homicidio, tenía al menos nueve ordenes de captura pendientes por delitos de narcotráfico, porte ilegal de armas, entre otros.

La banda Los Urabeños, con unos 2.000 miembros, actúa principalmente en la región de Urabá, en el noroeste colombiano, así como Sucre, al norte del país; y está encabezada por el aún prófugo Dairo Antonio Usuga, primo del capturado.