El izquierdista Andrés Manuel López Obrador aseguró el miércoles tener elementos para presumir que se utilizaron recursos de procedencia ilícita en la campaña de Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI) ganador de los recientes comicios presidenciales según el conteo oficial, pero el PRI afirmó que era una infamia.

López Obrador retrasó el anuncio de un plan de acción paralelo a su demanda ante tribunales de invalidar las elecciones con el fin de presentar esta nueva denuncia contra su contrincante.

"Peña Nieto se benefició con dinero de procedencia ilícita, lo que comúnmente se llama lavado de dinero", dijo en rueda de prensa.

Jaime Cárdenas, del equipo de defensa legal de López Obrador, dijo que tienen información que probarían la triangulación de recursos entre al menos seis empresas y un particular para apoyar la campaña presidencial de Peña Nieto y que ese dinero procedería de presupuestos públicos de gobiernos estatales gobernados por el PRI o incluso del crimen organizado.

Señaló que presentarán documentos sobre los supuestos contratos y depósitos de esas empresas ante la autoridad electoral para que sean incorporados a su demanda de invalidez de la elección presidencial, en la cual señalan que los comicios no fueron libres ni equitativos como lo marca la Constitución, sino que se vieron afectados por irregularidades como la compra de votos y el rebase de gastos de campaña.

El PRI negó las acusaciones y aseguró que son "una abierta difamación" vertidas como parte de una estrategia de López Obrador para desgastar a las instituciones.

"Con esta nueva mentira, sólo logra escalar la irracionalidad de sus argumentos, con los que busca mantenerse vigente en la opinión pública e impedir la renovación generacional en el liderazgo de las izquierdas", señaló el partido en un comunicado.

"Estimamos que no puede ser declarada válida una elección cuando ha sido financiada con recursos derivados del lavado de dinero", dijo Cárdenas.

Aseguró que los documentos que entregarán a las autoridades demostrarían que algunas empresas y al menos una persona habrían transferido y depositado recursos millonarios de procedencia irregular al grupo financiero Monex, para compra de votos a favor del PRI a través de tarjetas de débito.

Monex ha rechazado los señalamientos.

Cárdenas dijo que se habrían hecho depósitos de entre 70 y 100 millones de pesos (entre unos 5,2 y unos 7,5 millones de dólares).

Interrogado sobre qué pruebas específicas tenían para decir que el dinero provendría de presupuestos públicos o del crimen organizado, Cárdenas señaló que "no tenemos pruebas contundentes sobre eso" y añadió que "eso es lo que tienen que investigar las autoridades".

El anuncio de López Obrador ocurrió un día después de que el máximo tribunal electoral recibió formalmente la impugnación a los comicios presidenciales hecha por el político.

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación informó en un comunicado que a partir de la tarde del martes comenzó a recibir las pruebas presentadas por el equipo de López Obrador

Peña Nieto, que en el conteo final resultó vencedor con 38,21% de los votos, ha negado cualquier irregularidad. Dijo el miércoles en rueda de prensa que espera de todos los partidos "una actitud democrática y de respeto al resultado de esta elección".

El político señaló además que la legitimidad de un presidente la otorgan los millones de mexicanos que votaron por él y no las calificaciones de quienes fueron sus contrincantes.

"La legitimación de quien asume esta responsabilidad no está en los calificativos que emita alguno de los candidatos y menos de quien no ha querido reconocer el resultado de esta elección", dijo.

En 2006, en la primera ocasión en que compitió por la presidencia y en cuyos comicios también quedó en segundo lugar, López Obrador desconoció el triunfo del actual presidente Felipe Calderón, a quien calificó de "espurio" por considerar que no tenía la legitimidad de la mayoría de los mexicanos.

Interrogado si no temía ser calificado de la misma manera por el izquierdista, Peña Nieto dijo: "Soy respetuoso de las expresiones, pero me parece que de ninguna manera ni marcan, ni señalan, ni imponen la condición en la que un presidente asume su responsabilidad".

López Obrador ocupó el segundo lugar en el conteo oficial con 31,59% de los votos.

La oficina del presidente Calderón informó en un comunicado que el mandatario se reunió con Peña Nieto y que acordaron realizar "un proceso ordenado de transición administrativa y política" una vez que el tribunal concluya el análisis de las impugnaciones y en su caso valide el triunfo del candidato del PRI.

El PRI se encamina a volver al poder 12 años después de su primer derrota en la presidencia. El partido gobernó el país de manera ininterrumpida de 1929 a 2000.

El cambio de poderes en México será el 1 de diciembre.